domingo, 26 de octubre de 2014

II Ruta Fotográfica - Desarrollo

Durante la mañana del domingo 26 de octubre ha tenido lugar la II Ruta Fotográfica "El coloquio de los perros", que se ha desarrollado al completo en las instalaciones de las Bodegas Pérez Barquero. Allí hemos podido aprender sobre los vinos de la Denominación de Origen Montilla-Moriles a la misma vez que hemos disfrutado de los numerosos rincones fotografiables que hemos encontrado.
Las imágenes tomadas por los participantes se pueden ir viendo en la página de Facebook de la asociación y, cuando estén todas, en este mismo sitio web. De momento, os dejamos las fotografías del desarrollo de la actividad.


viernes, 24 de octubre de 2014

Mira cómo revienta la hija de puta, por Andrés Núñez


La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de una opinión que nos dejaba Andrés Núñez Ruz en verano de 2009 sobre la influencia del armamento atómica en el desarrollo de la historia de la segunda mitad del siglo XX.

Mira cómo revienta la hija de puta
Carlos Sobera enarcaba su ceja mientras el concursante dudaba la respuesta; no parecía difícil pero sospechaba que tenía trampa. ¿Qué frase se pronunció a bordo del Enola Gay al observar los efectos de la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima?, venía a decir más o menos la pregunta. Entre las respuestas, el consabido «Dios mío, qué hemos hecho» y «¡Guau, qué pepinazo!». No recuerdo el desenlace, yo ya sabía que el Dios mío qué hemos hecho fue una frase atribuida por el comandante del avión a su copiloto para endulzar la verdadera frase que se escuchó por el circuito interno del aparato. Un artillero, al ver el hongo elevarse hacia el cielo, soltó sin pensar «mira cómo revienta la hija de puta». En 1945, cuando en las películas bélicas se podía ver morir a los soldados diciendo diantres o diablos me han dado, una frase de semejante calibre no podía ser de dominio público, aparte de por lo soez por la falta de tacto. Pero seguramente el artillero del Enola Gay no estaba pensando en lo políticamente correcto cuando pronunció la frase, probablemente los japoneses le importaban un pimiento y lo único que quería era aterrizar sano y salvo. Quizás a posteriori, cuando supo de los devastadores efectos de la bomba, sí pensara Dios mío qué hemos hecho. Desde entonces, las armas atómicas han marcado el devenir de la historia, pero ¿para bien o para mal? Esta última es una interesante reflexión y, aunque en un primer momento pensamos en el miedo a un holocausto nuclear y la angustia de vivir con semejante espada de Damocles sobre nuestras cabezas, si analizamos los hechos fríamente podemos llegar a conclusiones inesperadas.
El primer factor a tener en cuenta es la imposibilidad de poner a todas las naciones de acuerdo para eliminar sus arsenales nucleares. No mientras existan potencias nucleares con regímenes totalitarios o democracias corruptas como Rusia, cuya población no tenga ni el derecho ni los elementos de juicio necesarios para solicitar semejante cosa. Hoy día son precisamente estos regímenes los más interesados en conseguir la bomba atómica para perpetuarse y, cada día que pasa, los avances tecnológicos se lo ponen más fácil. La bomba atómica ya está inventada y no hay marcha atrás. También los misiles intercontinentales son cada día más fáciles de construir y siempre será más fácil y barato construir un misil para alcanzar una ciudad que para alcanzar a otro misil, con lo cual el polémico escudo antimisiles se queda en lo que es, un intento de la anterior administración norteamericana de enriquecer su industria armamentística a costa del contribuyente. Esperemos que la actual acabe con el proyecto.
La segunda consideración es el hecho de que la bomba atómica nos hace a todos iguales, desde el presidente de una nación hasta el último mendigo que vive debajo de un puente. Las perspectivas más halagüeñas para los supervivientes de un conflicto nuclear global son las de vivir el resto de sus días en una cueva, nada de empresas enriqueciéndose con la venta de armas y luego con la reconstrucción, sólo las cucarachas saldrían ganando. No sé cómo de cerca hemos estado de un holocausto nuclear provocado por un error en algún sistema de defensa o un malentendido; de lo que estoy seguro es que desde que existen los arsenales nucleares, en ambos bandos, siempre que ha habido un incremento de la tensión, a los más altos niveles se ha hecho todo lo humanamente posible para evitar la guerra. En la película documental «Rumores de guerra», ganadora de un Oscar en 2003, el que fuera secretario de defensa de los EEUU entre 1961 y 1967, incluida la crisis de los misiles de Cuba, RobertbMcNamara, relata un encuentro con Fidel Castro en 1992. En ese encuentro Castro le dijo a McNamara que en Cuba llegó a haber 162 cabezas nucleares y que él mismo le recomendó a Kruschev que las utilizara contra los EEUU. Acto seguido dijo «usted y el presidente Kennedy hubieran hecho lo mismo en una situación similar», a lo Que McNamara respondió, «Sr. Presidente, deseo fervientemente que no, ¿derribar el templo con nosotros dentro? ¡Por Dios!». Esa frase, para mí, resume el motivo último por el que no se ha producido una guerra nuclear. De no haber existido las armas nucleares, la revolución de Cuba o el derrumbe del edificio soviético hubieran desencadenado una tercera guerra mundial que, aún sin armas atómicas, hubiera sido mucho más terrible que la segunda. Es triste pensar que sólo cuando corremos peligro nosotros mismos reaccionamos y es el hecho de estar todos, desde el primero hasta el último, en el saco de las víctimas lo que ha evitado una tercera guerra mundial.

lunes, 20 de octubre de 2014

Diccionario estimológico, por Manuel Jiménez Bascón

La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de una sección que ha aparecido en varios números de nuestra revista, y en la que Manuel Jiménez Bascón nos define con mucho sentido del humor una serie de "palabros" de nuestro idioma.

Diccionario estimológico, por Manuel Jiménez Bascón
Las palabras aparecen en riguroso desorden alfabético,  ocasionado por su fecha de nacimiento.

- ALACENA: Llamada para cenar.
- AGRICULTOR: Labrador con mal genio.
- VESPARTINO: Paseo en Vespa por la tarde.
- GRAZNAR: Emitir su característica voz cierto expresidente del Gobierno.
- DESTINO: Falta de puntería. / Sinónimo: Fallo, error.
- ESTÍO: Que no es mujer. / Sinónimo: Hombre.
- ESTATAL: Palabra despectiva utilizada para referirse a una cualquiera. / Sinónimo: ramera.
- NOVIA: Que estaba ciego... o tapado.
- UNANIMIEDAD: Acuerdo general sobre asuntos sin importancia.
- SIESTA: Afirmación sobre la presencia de alguien.
- FLANCO: En chino, dictador.
- CAMAFEO: Poco agraciado mientras duerme.
- MAREMOTO: Expresión juvenil solicitando a su progenitora un vehículo muy deseado.
- CANSADERA: Moza harta de buscar marido.
- EXMINISTRO: Rico, millonario.
- PALIAR: Papel, cuerda para envolver.
- RISUEÑO: Que duerme con alegría.
- PEDICURA: Paso del cepillo para el sacerdote.
- PLANETA: Trama preparada por banda terrorista.
- SINCERO: Aprobado.
- SINCERIEDAD: Cualidad del cachondo mental.
- ENANO: En el recto, en el culo.
- PAQUETE: Introducción a una alocución explicativa de uso común. Continúa: ...enteres”.
- ESTIMADO: Engañado.
- ESTIMOLÓGICO: Que yo admito dentro de la razón.

-ÁUREO: Reo millonario (hay más de los que debería).
-ARTIFACIAL: 1.Color de tez no natural. 2. Mujer maquillada.
-SOMNOLENTO: Que tiene dificultades para conciliar el sueño.
-ESTUPIDIEZ: Imbecilidad suprema.
-ESCORNUDO: Expulsión violenta del aire, por la nariz, propia del hombre burlado.
-GESTICULEAR: Hacer muecas con el culo. Sinónimo: Contonearse.
-NOCHE: Negación típica argentina.
-HUSMEAR: Espiar mientras se orina.
-ILUSIONISTA: 1. Que hace juegos de manos. 2. Político español.
-INFIDEL: Traidor a Castro.
-CHAPARRÓN: Árbol grande, grande, grande, cuyo fruto es la bellota.
-CATAMULTA: Máquina con la que los agentes de tráfico lanzan las infracciones a los automovilistas.
-POLÍGAMO: Que convive y yace a la vez con dos ciervos.
-NOCTÁMBULO: Noticia falsa propagada al anochecer.
-ALCARDE: Primer edil muy sofocado o acalorado.
-GRANDIOSO: Plantígrado enorme.
-ESPESTÁCULO: Ventosidad anal. Pedo.
-INVIDENTEMENTE: Tan claro que hasta un ciego lo ve.
-SUSTIPUTA: Ramera interina.
-ASCOGEDOR: Se dice de la persona que ofrece asilo sin poner muy buena cara.
-SECREETO: Incauto, inocente, iluso... español.
-JURAMIENTO: Promesa falsa.
-MEOLLO: Me oigo.
-CALLAJEAR: Vagar sin rumbo y en silencio.
-POLIDEPORTIVO: Policía deportista.

-ESTONTERÍA: Mueble con anaqueles para colocar objetos de poco valor.
-ILUSO: 1. Persona que aún confía en los políticos. 2. Y portugués.
-ESCOÑO: Asiento de diputada.
-ANALFABÉTICO: Afi cionado al Betis poco instruido.
-PAELLA: Comida feminista.
-UNANIMIEDAD: Acuerdo tomado por la totalidad de votantes sobre temas sin importancia.
-MILAGRO: Finca extensa. Sin.: Latifundio.
-PRECINTAR: Dejar embarazada a la novia.
-SIMIENTE: Falso, falaz.
-TUTELA: Capital ajeno.
-AGUACERO: Sequía pertinaz.
-SUAVE: Su tren de alta velocidad.
-REDOBLE: Cuádruple.
-CHISMORREAR: Contar chistes mientras te das el lote.
-SERVICIO: Obsesión por sintonizar cierta cadena radiofónica.
-MANIÁTICO: Varón habitante de un último piso.
-ESCOBA: Adulación, lisonja, halago.
-DIADEMAS: Año bisiesto.
-DÍA: A
-AUTOPÍA: Dificultad para comprarse un coche con su sueldo.
-NAVE: Que no tiene visión. Sin.: ciego, invidente.
-FLANCO: En japonés, caudillo.
-TIRABUZONES: Gamberros.
-SUFRIMIENTO: Gozada, placer.

domingo, 19 de octubre de 2014

II Ruta fotográfica "El coloquio de los perros"

El domingo 26 de octubre de 2014 la Asociación Cultural “El coloquio de los perros” organiza la ‘II Ruta fotográfica El coloquio de los perros’, orientada a aficionados a la fotografía y a todas las personas interesadas en aprender más sobre el proceso de elaboración de los vinos de la Denominación de Origen Montilla – Moriles. Esta actividad posee un carácter mixto: ruta interpretativa y taller práctico de fotografía.
La ruta discurrirá al completo por las instalaciones de Bodegas Pérez Barquero y dará comienzo a las 10:30 horas de la mañana. Durante la misma, se explicará el proceso de elaboración de los distintos tipos de vino de la Denominación de Origen Montilla – Moriles y se recorrerán las instalaciones de Bodegas Pérez Barquero, a la vez que se tomarán fotografías en las paradas establecidas por la organización, que serán anunciadas durante el recorrido.
La inscripción para participar en la II Ruta fotográfica se realizará mediante un formulario, hasta un número máximo de participantes de 25, por riguroso orden de inscripción. El límite de inscritos ha sido alcanzado, por lo que hemos desactivado el formulario. Desde "El coloquio de los perros" agradecemos el interés por esta actividad e intentaremos poder aumentar la participación en ediciones posteriores.
Las bases de la II Ruta fotográfica se pueden consultar pinchando en este enlace.

domingo, 12 de octubre de 2014

¿España es diferente?

La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de Cipión y Berganza, los protagonistas de la novela ejemplar cervantina que da nombre a nuestra asociación, quienes, allá por Primavera 2008, opinaban sobre los tópicos que existen de España.

Spain is different!, por Cipión
Amigo Berganza, Spain is different! Ya sé que esto es un eslogan publicitario que el Ministerio de Información y Turismo de Fraga creó en los años 60 para promocionar España como destino turístico. Pero esta frase, que muchos utilizan para ridiculizar la idiosincrasia de nuestro país, nuestras costumbres y, en definitiva, nuestra forma de ser y vivir, va mucho más allá de tópicos como los toros, las sevillanas, la playa, el sol, la sangría y la siesta.
Todo esto forma parte de nuestra cultura, sí; pero lo que confiere ese carácter especial a España y a los españoles no es solo lo que vemos reflejado en las películas de Paco Martínez Soria o Alfredo Landa. Lejos de Catetos a babor o Abuelos made in Spain están también aquellos que, como en ¡Vente a Alemania, Pepe!, dejaron con añoranza su país al son del Emigrante de Juanito Valderrama o del famoso pasodoble Suspiros de España. Pregúntales a esos, a los que han podido volver, si España es diferente, a ver qué te responden después de 40 años en Francia, Bélgica o Alemania o si han echado de menos todos esos topicazos con los que se suele atacar nuestro estilo de vida.
Amigo Berganza, desgraciadamente los españoles llevamos muchos años tirando piedras sobre nuestro propio tejado. Nuestro singular carácter  trasciende a muchos aspectos de la vida cotidiana, porque lo que nos diferencia de otros lugares de Europa no es el buen tiempo ni los chiringuitos sino nuestra solidaridad. Hoy, cánido amigo, somos nosotros quienes, tras décadas condenados por el hambre y el paro al ostracismo, acogemos a nuestros vecinos de la otra orilla del Mediterráneo; somos nosotros quienes hemos tenido que superar nuestras miserias sin ayuda de nadie y quienes observamos sin reparos, por ejemplo, cómo dos hombres pueden contraer matrimonio sin que nadie (o casi nadie) se escandalice; somos nosotros quienes hemos plantado cara a las injerencias que interferían en la educación de nuestros hijos, quienes valientemente nos fuimos de una guerra ilegal, quienes...
Quizás no tengamos la economía más competitiva de Europa pero hemos sabido ganar en derechos y libertades sin interferir en las obligaciones que todos como ciudadanos tenemos contraídas. Por eso, España es diferente, por eso nos admiran y visitan incesantemente desde todos los rincones del mundo y por eso me siento orgulloso de haber nacido en esta tierra.

Spain is different?, por Berganza
Coincido contigo, querido Cipión. España es diferente. Y eso es algo que, efectivamente, trasciende los tópicos de pandereta, sol, toros y paella. Quienes bien nos conocen saben que nuestras particularidades no son esas; que no dejan de ser un tópico turístico que interesa vender.
Quienes bien nos conocen saben que España es el segundo país más ruidoso del mundo. Un defecto en el que nos supera Japón, pero que el País del Sol Naciente compensa con otras muchas virtudes como su laboriosidad, su eficiencia, su organización o su capacidad de innovación, y que no suelen adornar los méritos del españolito de a pie.
Quienes bien nos conocen saben que en España el escaqueo en el trabajo o la picaresca en los tratos con las administraciones públicas y privadas alcanzan el grado de arte supremo; algo de lo que cualquier ciudadano de pro no dudará en vanagloriarse en cuanto logre conseguirlo para, a renglón seguido, criticar a esas administraciones por su pésimo funcionamiento y al vecino de al lado por su escasa colaboración con las mismas.
Quienes bien nos conocen saben que los españoles somos maestros de la envidia y el critiqueo; del culo veo, culo quiero; de ver la paja en el ojo ajeno y ser incapaces de reconocer la viga en el propio.
Quienes bien nos conocen saben cómo actúan nuestros políticos, preocupados en más ocasiones de su propia parcela de poder que del bien común, más interesados en oponerse a lo que diga el contrario y crear crispación que en llegar a un acuerdo sobre temas de interés general, sometidos a maquinarias de partido e incapaces de salirse de esos collares.
Quienes bien nos conocen saben que en España es más importante un Madrid – Barça que cualquier guerra extranjera; que la cultura puede esperar frente a una carrera de Alonso; que solo hay dos formas de ver la Gran Vía vacía: en Abre los ojos de Amenábar o cuando nuestra selección juega un partido de Eurocopa o Mundial (total, luego no pasaremos de cuartos); que los tomates, granhermanos, triunfitos o chiquilicuatres son los principales acontecimientos sociales del país.
Quienes bien nos conocen saben también que, a pesar de ser uno de los países más solidarios del mundo y para nada racistas, no queremos tener en el piso de al lado a unos gitanos, unos rumanos, unos negros o unos moros; si acaso, hispanoamericanos, que para eso viajamos a sus países de origen a hacer turismo sexual, o guiris rubios y adinerados.
Quienes bien nos conocen saben, en definitiva, que España es, como todos, un país cargado de virtudes y defectos, pero que los españoles nunca reconocerán esos defectos, los achacarán a los demás y enaltecerán hasta la exageración las pretendidas virtudes. La hipocresía, la picaresca, el individualismo y el fanfarroneo son, querido Cipión, los que nos hacen ser diferentes. Y mejor que yo ya supieron expresarlo Quijotes, Lazarillos o Buscones. Pasan los siglos pero España no deja de ser un país de hidalgos, de quijotes y sanchos.

jueves, 9 de octubre de 2014

Leer es desear que un libro no acabe nunca, por Miriam Arias Hidalgo

La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de una recomendación en favor de la lectura que, en Invierno de 2011, nos hacía Miriam Hidalgo Arias, justo en el número que conmemoraba el décimo aniversario de nuestra asociación.

Leer es desear que un libro no acabe nunca
Hace ya unos cuantos meses, pude leer en esta misma publicación, en la sección «Cipión y Berganza», cómo se discutía acerca del tema de la lectura, la cuestión era: ¿leer libros digitales o libros de papel?
Hoy que me dan a mí la oportunidad de escribir en esta revista, me gustaría haceros una recomendación mucho más general: la lectura.
Como normal general, y como adolescente que soy, lo más frecuente es encontrarme a mi alrededor personas que rechazan de lleno sumergirse en la lectura de un buen libro, sin ni siquiera haber tenido la oportunidad de hojearlo.
A mi parecer, la lectura es algo que, una vez que se conoce y practica, cambia de forma radical nuestra manera de ver la vida. Con ello no quiero decir que un buen libro nos haga más ricos, ni más afortunados, ni tan siquiera puedo asegurar que con la lectura podamos llegar a ser mejores personas.
Soy de las que creen que un libro no sólo debe ser usado por su utilidad o por su contenido. Un libro no tiene porqué ser usado para extraer de él información y/o aprendizaje. Al revés, el hecho de leer nos puede acercar a las grandes preguntas de la vida. Esas que, en un día cualquiera, no se nos ocurriría pensar. Esas que nos pueden hacer ver lo maravillosa que es la vida. Esas que nos pueden conducir a una mayor felicidad.
A raíz de ello, y con el propósito de fomentar la lectura, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía declaró en mayo de 2005 el 16 de diciembre como Día de la Lectura en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía. ¿El porqué de esta fecha? La Junta de Andalucía quiso conmemorar el nacimiento del poeta andaluz Rafael Alberti y la celebración en Sevilla de la reunión del grupo de poetas que homenajearon a Góngora, constituyéndose como la Generación del 27. Por ello, y con motivo de este día, hemos podido ver en muchos centros escolares en el mes de diciembre algunos actos relacionados con la lectura, con su fomento entre los más pequeños.
Me gustaría acabar el artículo con la misma recomendación con la que he empezado: leed. Actualmente, y gracias a que vivimos en el siglo de la información, acceder a un libro es realmente fácil, ya sea un libro de papel, o un libro digital.
Prueba de ello es la revista que tienes entre manos.

«Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído» (Jorge Luis Borges)

lunes, 6 de octubre de 2014

¿Libros digitales o de papel?


La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de Cipión y Berganza, los protagonistas de la novela ejemplar cervantina que da nombre a nuestra asociación, quienes, allá por Primavera 2010, opinaban sobre las bondades de leer los libros en papel o en su versión digital.

Libros digitales, por Cipión
Querido Berganza, sé que mi primer argumento tal vez será un argumento serio, pero es tan importante que no puedo obviarlo: sabes que al defender los libros de papel estás defendiendo la tala de miles de árboles; tú, que defiendes el libro en su antiguo formato, tendrás que hacer una reflexión la próxima vez que observes tu biblioteca que con tanto mimo has ido componiendo. Tal vez deberías de ver en ella todos aquellos árboles que antes realizaban un trabajo por nuestro planeta, eliminando contaminación y en contra del cambio climático, y ahora decoran en la estantería del salón de tu casa.
No quiero seguir ahondando en la herida de la inconsciencia hacia nuestro planeta en la que estamos sumergidos los humanos por no ser el tema de este diálogo, y por esta razón te voy a dar ejemplos positivos de por qué deberíamos usar un libro digital. Yo utilizo un libro digital porque yo llevo en un bolsillo decenas, cientos, miles o millones de libros y tú no; yo puedo leer un libro diferente en el momento que me apetezca, tú, no; si el día se levanta gris, o si el día se ha convertido en gris, yo puedo leer un libro que me provoque una sonrisa o tal vez necesite leer una novela de amor que me espabile el corazón, tú, no. Yo con mi libro digital puedo descargar de Internet en cualquier momento el libro que necesite.
El fin de semana pasado vi que mi querido y detestado Arturo Pérez Reverte acababa de publicar su última novela, “El asedio”. En este momento, me hubiera encantado haber tenido la novela en mis manos, pero era un domingo matinal y la novela se acababa de publicar; por más que desperdiciara mi tiempo en buscar en las papelerías de mi ciudad, estoy seguro que perdería mi descanso dominical en balde.
Estimado Berganza, sé que estás más que acostumbrado a leer el periódico matutino con tu tostada y tu café con leche en la cafetería, y que por nada de este mundo cambiarías este momento. Yo te propongo modernizarlo, olvidarte el manojo de hojas desordenadas y donde las noticias ya están anticuadas, aún siendo de hoy (la velocidad a la que se producen los cambios es estresante). El cambio que te propongo es dejar de usar el viejo periódico con manchas y cambiarlo por un libro digital que gracias a su conexión a Internet esté actualizado al segundo, el cual nos enseñe no sólo una cara de la noticia sino muchas, y que con videos o audios nos permita hacernos una imagen más real de todas las noticias.
Mi anticuado amigo, sé que en tu argumentación habrás aludido al olor, al tacto y al sentimiento que te embriaga cuando coges un libro, y sé que jamás un libro electrónico podrá igualarlo, pero te pido que cada vez que cojas un libro pienses en la función que cumplía en tu planeta, ese planeta que te da luz para leer, aire para respirar y te concede la vida para que la disfrutes. Sólo un consejo te voy a dar, y es que cojas un libro digital y te sientes a la sombra de un árbol, mientras puedas.

Libros de papel, por Berganza
Querido Cipión, si quieresllámame antiguo, pero por mi edad, y la de todos los nacidos en mi siglo, nos satisface más el libro en papel que el “cacharro digital”. El papel tiene nuestra historia, nuestras emociones, nuestros aromas de nostalgia...
Alguno habrá sentido tristeza del fin del papiro, otros del fin del pergamino y ahora nosotros tú y yo, Cipión, estamos haciendo el duelo del fin del libro del papel orgánico.
De los diversos instrumentos que inventó el hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro, Cipión. Porque el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación, ¡le debemos tanto a las letras!
Yo sigo jugando a no ser ciego, sigo llenando mi casa de libros; algunos me producen el regusto físico del papel viejo y manoseado, otros la sensación de ser el primero en leer aquellas hojas que nadie tocó. La encuadernación, las anotaciones a pie de página, el formato de cada hoja, el color, los dibujos, el tipo de letra, todo es un todo y sin el todo sólo queda un contenido, el cual no le da vida a mi imaginación y sentido a mi memoria.
Vuelvo a abrir un libro, elijo una página y veo las anotaciones a lápiz que hice en el mismo. Cipión, eso me llena de felicidad y alegría; otras veces, nostalgia y tristeza, y otras, cobardía, miedo, por el comentario que escribí y el recuerdo que me trae, Cipión. Eso no lo tiene el “cacharro” tuyo. Sólo he alzado mi mano para coger un libro y ya me encuentro inmerso en todo lo que conlleva con simplemente tocarlo y ver una sola página suya.
Para tus ojos todos los libros son iguales, todas las páginas son las mismas. Menos mal que hubo un gran ciego que seguía llenando su casa de libros. Para mí, Cipión, los libros son algo más que “medios de comunicar información”. Me encanta el tacto de las páginas, y pasarlas inconscientemente, no depender de un botón para encender o apagar mi lectura, así como depender de una batería para saber si puedo o no terminar la página en la cual me encuentro.
Entiendo que el soporte digital o papel no hace que una cosa sea o deje de ser un libro. Otra cosa es que hoy todo lo que tiene que ver con la comunicación resulte rentable, vendiendo toda cosa que pueda ser considerada “libro”, creando diferencias sociales por el soporte digital que sea de una marca u otra, diferenciándonos, por tanto, de manera cultural. Si fuese tan bueno, ¿por qué no veo más el soporte digital?
Por eso, querido Cipión, libro y papel no es sólo un asunto de comodidad, es, más bien, que considero que hay cosas que no conviene que sean sustituidas por otras, sino que convivan juntas. Siempre habrá alguien que sepa apreciar las diferencias y agradecer que el “medio es el mensaje”.
Sólo decir, Cipión, que acabo haciéndote frente en mi “medio”, el libro-papel, y tú no me lo haces mediante tu “me-
dio”, libro-digital. Aquí la clave, aquí tu perdición y a la vez tu felicidad y alegría por haber compartido estas palabras hoy conmigo. Un abrazo perruno y feliz lectura, elijas el medio que elijas, siempre con un buen libro.