sábado, 28 de marzo de 2015

Te haces grande, por Aurora Márquez

Te haces grande y descubres que la mirada que tenías de niña es diferente, la casa donde has vivido siempre no tiene los mismos colores brillantes que recordabas, y las cosas que te hacían emocionarte o tener miedo cuando eras pequeña son solo eso, cosas…
Te haces grande, y el recuerdo del primer día de escuela, ese día en que te encontrabas a todos tus amigos, ya no aparece, ya que, cuando empiezas la universidad encuentras un cúmulo de personas diferentes siempre, y por suerte o por desgracia casi todo lo que llega, también se va…
Te haces grande, y los olores, gustos, y escuchas ya no son lo mismo, entiendes mejor las cosas, y acabas echando de menos ese toque de fantasía que le dabas a tu mundo.
Te haces grande, y aunque hay cosas que nunca olvidarás, los recuerdos de familia, amigos y vida en general, que antes eran muy importantes para ti, van desapareciendo, aunque todavía tengo en la memoria el ramito de jazmín que se ponía en el pecho la “bisa”.
Creces, creces y creces… y todo cambia. Pero la base con la que naciste, la que aprendiste desde que tu madre te tenía entre sus brazos, eso permanece, que es lo importante. Aprendes con lo largo de los años y esa base se va moldeando con los momentos de tu vida, pero seguro que la esencia siempre queda, aunque esto puede ser tanto bueno como malo, porque si eres demasiado bueno van a llegarte los golpes desde cada punto cardinal, y si eres demasiado malo, a tu corazón no llegarán ningún sentimiento como el amor o la felicidad.
Por eso, aunque todo cambie, aunque crezcas, debes mirar al interior y recordar la niña (o el niño) que había dentro de ti, buscar las viejas tradiciones (como el portal de Belén con figuritas con historia de más de 30 años de diferencia). Pero aunque los olores, los sonidos y las miradas sean distintas, porque el saber y la vida cambia los bordes de tu alma, intenta recordar las cosas buenas, ya que esos momentos no cambian el centro de ella.
Entonces, juega como lo harías con una muñeca cuando tenías 9 años, disfruta de lo que comas o bebas, los kilos desaparecen (o aparecen) si eres feliz, no te preocupes de lo que puedas engordar o adelgazar, con la felicidad vas a estar perfecta, ríe por cualquier tontería (subiéndote a un escenario a cantar con voz de gallo) y, sobre todo, no dejes que nadie te obligue a hacer lo que no quieres, o lo que no te apetece, tú eres dueña de tus momentos, porque esos son los que de verdad van a quedar siempre.
Por eso, aunque hayamos crecido y los momentos de nuestra vida nos hayan hecho cambiar, no ser los niños que éramos antes, recordar de vez en cuando sacarlos y vivir el mundo como lo viviríamos cuando no eras grande.

martes, 24 de marzo de 2015

Karaoke poético sobre el vino

El próximo jueves 26 de marzo en Taberna Bolero, a partir de las 21 horas, y dentro de las actividades programadas para la exposición de fotos de la II Ruta Fotográfica "El coloquio de los perros" que se desarrolló en Bodegas Pérez Barquero, tendrá lugar un karaoke poético sobre el vino.
La actividad, abierta a todo el público asistente, consiste en una lectura y comentario de los distintos textos relacionados con el vino que aporten los asistentes: poemas, párrafos de novelas, refranes, chistes, ensayos, trozos de letras de canciones...
La exposición fotográfica presenta 10 instantáneas seleccionadas entre las 65 recibidas tras la ruta en Bodegas Pérez Barquero. Se puede visitar en el horario de apertura de Taberna Bolero desde el pasado 12 de marzo hasta el próximo 6 de abril.

viernes, 20 de marzo de 2015

lunes, 16 de marzo de 2015

Coloquio abierto: el vino y Montilla

El próximo jueves 19 de marzo en Taberna Bolero, a partir de las 21 horas, y dentro de las actividades programadas para la exposición de fotos de la II Ruta Fotográfica "El coloquio de los perros" que se desarrolló en Bodegas Pérez Barquero, tendrá lugar un coloquio abierto sobre el vino y Montilla.
La actividad, abierta a todo el público asistente, pretende hacer un repaso a la relación entre nuestra localidad y el vino a través de distintas opiniones y desde varios puntos de vista: histórico, etnográfico, cultural, económico, laboral, gastronómico...
La exposición fotográfica presenta 10 instantáneas seleccionadas entre las 65 recibidas tras la ruta en Bodegas Pérez Barquero. Se puede visitar en el horario de apertura de Taberna Bolero desde el pasado 12 de marzo hasta el próximo 6 de abril.


sábado, 14 de marzo de 2015

Tristes trópicos, por Ofelia Ara

Con veintisiete años, un belga licenciado en Derecho decide irse a Brasil a hacer una investigación etnográfica, como una elección vital radical que le ayude a poner en cuestión el sistema donde ha nacido y en el que ha crecido. El joven intrépido afronta la aventura como un viaje iniciático y de aprendizaje sobre sí mismo y sobre la civilización occidental a la que pertenece. Sabe que la gran civilización occidental ha creado maravillas a su alrededor pero no lo ha hecho sin su contrapartida.
El resultado de ese trabajo de campo es este libro que se lee perfectamente como un apasionante libro de viajes. Lévi-Strauss se ve a sí mismo como heredero de los pasados viajeros que daban sentido a su ansia de aventura y, a su vez, conseguían financiación, al anotar detalladamente cuanto iba encontrando en sus viajes. Él mismo está ante la alternativa de tomar el papel de antiguo viajero al que todo sorprende e incluso repugna en tanto que lo que ve difiere de sus enseñanzas morales, o tomar el papel de viajero moderno que va tras los vestigios de una realidad desaparecida. Obviamente su papel es el segundo pues, como dice Chateaubriand, cada hombre lleva en sí un mundo compuesto por todo aquello que ha visto y ha amado. Por tanto, el viajero es inevitablemente hijo de su tiempo.
A lo largo del libro Lévi-Strauss hace una descripción detallada del ecosistema en el que está. La naturaleza en América es brutal. Uno se desconcierta frente a paisajes que no entran en las categorías europeas pues aun los paisajes más salvajes de Europa presentan un orden que Lévi-Strauss cree que es el resultado de un acuerdo buscado en la colaboración entre aquellos y el hombre. En América la visión de la naturaleza debe conmovernos en lo más íntimo. Esta naturaleza es implacable, causante de enfermedades a los viajeros como paludismo o malaria. Sufren el ataque de insectos inimaginables como enjambres de garrapatas o aquellos que sin dolor se instalan debajo de la piel y hay que sacarlos cortando con el cuchillo. El aire de la selva es terriblemente denso; la luz del sol llega debilitada y la voz no tiene alcance.
Por otra parte describe las tribus indígenas con las que va viviendo. Sus costumbres, su concepción del mundo, el valor del intercambio en una sociedad de poquísimos miembros (las tribus oscilan entre diez o quince personas y treinta). Su maravillosa relación con la naturaleza, las jerarquías y la búsqueda humana del prestigio, las propias relaciones del poder, donde el consentimiento es a la vez su origen y su límite. Cómo encaran la muerte. Algunas sociedades se comen a sus muertos; otras los entierran, como nosotros, lo que explica diciendo que todo ocurre como si se hubiera firmado un contrato: a cambio de un culto razonable que se les dedica, los muertos se quedan en su sitio. Él dice que fue hasta el extremo del mundo en busca de lo que Rousseau llamó “los progresos casi insensibles de los comienzos”, al encuentro del origen de la civilización. Desde el punto de vista de la ciencia antropológica puede que no esté siempre acertado pero es una delicia leer no solo la descripción de lo que ve sino, sobre todo, las interpretaciones filosóficas y vitales que hace de ese mundo primitivo y su reflejo en el nuestro. No en vano Lévi-Strauss es conocido ante todo como filósofo.
Pese a que en ocasiones está escrito en un tono humorístico, todo el libro está impregnado por un espíritu de tristeza ante la visión de la pérdida de la particularidad e idiosincrasia de los pueblos. Este libro se publicó en 1955 aun cuando el viaje lo realizó entre 1935 y 1939 y ya nos habla de la globalización en sus efectos más devastadores: la civilización ya no es la flor frágil a preservar. La humanidad se instala en el monocultivo, se dispone a producir una sola civilización en masa. Sin embargo, pese a que en ocasiones nos podemos atormentar con la homogeneización de la cultura, entendida en su amplio espectro, es decir, ese todo complejo que incluye el conocimiento, creencias, arte, costumbres, etc., que tiene el hombre como miembro de la sociedad, no debemos olvidar que el mundo comenzó sin el hombre y terminará sin él.

“Tristes trópicos”. Claude Lévi- Strauss. Editorial Austral
Traducción (muy destacable) de Noelia Bastard.

domingo, 8 de marzo de 2015

Exposición fotográfica II Ruta "El coloquio de los perros"

El próximo jueves 12 de marzo a las 21 horas tendrá lugar en la Taberna Bolero la inauguración de la exposición de la selección de fotografías de la II Ruta Fotográfica "El coloquio de los perros", que se realizó el 26 de octubre de 2014 en las instalaciones de Bodegas Pérez Barquero.
La exposición se podrá visitar desde el 12 de marzo hasta el 6 de abril durante el horario de apertura de la Taberna Bolero. Además, los jueves 19 y 26 de marzo también a las 21 horas se llevarán a cabo sendas actividades relacionadas con el vino y la cultura: un coloquio abierto sobre Montilla y el vino, el primer jueves; y un "karaoke" poético el segundo, consistente en una lectura de poemas, canciones o textos relacionados con el vino que aportará cada uno de los asistentes.
Las 10 fotos expuestas fueron tomadas por Antonio Jesús Casado (2), Antonio Jesús Torres (2), Jonay Gómez (2), José Manuel Márquez (2), Javier Márquez (1) y Rafi Jiménez (1), y fueron seleccionadas de entre un total de 65 imágenes recibidas, que puedes ver en el siguiente vídeo.

jueves, 26 de febrero de 2015

Far Cry 4, por David Luna

Dicen que los videojuegos son el octavo arte y obras como Far Cry 4 no hace más que corroborarlo. A pesar de que su precio de lanzamiento sea algo elevado, no deja de ser una compra obligatoria para cualquier “jugón” ¿Pero son caros los videojuegos? Qué buen tema para nuestros entrañables Cipión y Berganza. Como argumento siempre esgrimo la comparativa con el cine y la clavada de 6 a 8 euros por, en el mejor de los casos, dos horas de diversión, mientras que hay juegos de los que llevo jugadas más de 100 horas y que aún disfruto como el primer día.
Far Cry 4 es uno de esos juegos que, en cuanto lo empiezas, te olvidas del desagradable asunto del dinero. En algunos sitios leerás que es la continuación de Far Cry 3 (algo así como un Far Cry 3.5) pero nada más lejos de la realidad, es la evolución del mejor shooter del 2012. Criticar que se parece demasiado a su predecesor es como criticar El Padrino 2 “porque nos vuelve a dar la barrila con la dichosa familia Corleone”.
Gráficamente es una maravilla, cada dos por tres hay algo que merece la pena observar detenidamente. La vegetación, los animales, las edificaciones, el paisaje… todo parece real, es un lugar precioso y lleno de vida. Eso sí, para jugarlo con todo al máximo (cosa que recomiendo) debes de tener un equipo bien potente con una tarjeta gráfica de ultimísima generación; si no la tienes, el juego está muy bien optimizado y seguramente podrás disfrutarlo en calidades bajas. El sonido crea una inmersión extraordinaria, el viento, los pájaros, el motor de los coches, los disparos de las armas…., es una delicia jugarlo con un 5.1.  Si bien la trama no pasará a los anales de los videojuegos como lo hicieron en su día Mass Effect o Max Payne, cumple con una historia bien contada, atractiva y adulta en la que tendrás que tomar decisiones que condicionarán el final del juego. Su duración va en torno a las 35 horas para completarlo al 100%, aunque como todos los sandbox dependerá de la dificultad elegida y destreza del jugador.
Para los que tengan la tentación de jugarlo al modo JACK SPARROW les diré que se perderán uno de los alicientes del juego: el modo cooperativo. Jugarlo con un amigo es divertidísimo. No podrás completar las misiones principales pero podrás hacer todo lo demás y, al ser un mundo tan abierto, las posibilidades son casi ilimitadas. Eso sí, búscate un amigo con micrófono porque tendréis que coordinar bien vuestra estrategia si no queréis morir cientos de veces.
En lo negativo sólo reseñar los bugs propios de este tipo de juegos (enemigos que se pasean por la mirilla de tu arma como buenos patos de feria; que pasan por tu lado pero no te detectan; quedarse atascado con una simple roca en el suelo o alguna salida inoportuna al escritorio). Sólo hay un fallo que me ha molestado mucho, a veces las misiones de proteger a tus aliados se complican bastante porque de repente les da por inmolarse colocándose en tu línea de fuego.
En conclusión, Far Cry 4 tiene todo lo que un buen player necesita y, aunque en los tramos finales de la campaña resulta algo repetitivo, con las opciones de cooperativo y multijugador podréis ampliar el juego hasta el infinito. Así que, si te gustó Far Cry 3, no dudes en comprarlo y, si no te gustó Far Cry 3…, aléjate de él pero háztelo mirar.