lunes, 20 de octubre de 2014

Diccionario estimológico, por Manuel Jiménez Bascón

La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de una sección que ha aparecido en varios números de nuestra revista, y en la que Manuel Jiménez Bascón nos define con mucho sentido del humor una serie de "palabros" de nuestro idioma.

Diccionario estimológico, por Manuel Jiménez Bascón
Las palabras aparecen en riguroso desorden alfabético,  ocasionado por su fecha de nacimiento.

- ALACENA: Llamada para cenar.
- AGRICULTOR: Labrador con mal genio.
- VESPARTINO: Paseo en Vespa por la tarde.
- GRAZNAR: Emitir su característica voz cierto expresidente del Gobierno.
- DESTINO: Falta de puntería. / Sinónimo: Fallo, error.
- ESTÍO: Que no es mujer. / Sinónimo: Hombre.
- ESTATAL: Palabra despectiva utilizada para referirse a una cualquiera. / Sinónimo: ramera.
- NOVIA: Que estaba ciego... o tapado.
- UNANIMIEDAD: Acuerdo general sobre asuntos sin importancia.
- SIESTA: Afirmación sobre la presencia de alguien.
- FLANCO: En chino, dictador.
- CAMAFEO: Poco agraciado mientras duerme.
- MAREMOTO: Expresión juvenil solicitando a su progenitora un vehículo muy deseado.
- CANSADERA: Moza harta de buscar marido.
- EXMINISTRO: Rico, millonario.
- PALIAR: Papel, cuerda para envolver.
- RISUEÑO: Que duerme con alegría.
- PEDICURA: Paso del cepillo para el sacerdote.
- PLANETA: Trama preparada por banda terrorista.
- SINCERO: Aprobado.
- SINCERIEDAD: Cualidad del cachondo mental.
- ENANO: En el recto, en el culo.
- PAQUETE: Introducción a una alocución explicativa de uso común. Continúa: ...enteres”.
- ESTIMADO: Engañado.
- ESTIMOLÓGICO: Que yo admito dentro de la razón.

-ÁUREO: Reo millonario (hay más de los que debería).
-ARTIFACIAL: 1.Color de tez no natural. 2. Mujer maquillada.
-SOMNOLENTO: Que tiene dificultades para conciliar el sueño.
-ESTUPIDIEZ: Imbecilidad suprema.
-ESCORNUDO: Expulsión violenta del aire, por la nariz, propia del hombre burlado.
-GESTICULEAR: Hacer muecas con el culo. Sinónimo: Contonearse.
-NOCHE: Negación típica argentina.
-HUSMEAR: Espiar mientras se orina.
-ILUSIONISTA: 1. Que hace juegos de manos. 2. Político español.
-INFIDEL: Traidor a Castro.
-CHAPARRÓN: Árbol grande, grande, grande, cuyo fruto es la bellota.
-CATAMULTA: Máquina con la que los agentes de tráfico lanzan las infracciones a los automovilistas.
-POLÍGAMO: Que convive y yace a la vez con dos ciervos.
-NOCTÁMBULO: Noticia falsa propagada al anochecer.
-ALCARDE: Primer edil muy sofocado o acalorado.
-GRANDIOSO: Plantígrado enorme.
-ESPESTÁCULO: Ventosidad anal. Pedo.
-INVIDENTEMENTE: Tan claro que hasta un ciego lo ve.
-SUSTIPUTA: Ramera interina.
-ASCOGEDOR: Se dice de la persona que ofrece asilo sin poner muy buena cara.
-SECREETO: Incauto, inocente, iluso... español.
-JURAMIENTO: Promesa falsa.
-MEOLLO: Me oigo.
-CALLAJEAR: Vagar sin rumbo y en silencio.
-POLIDEPORTIVO: Policía deportista.

-ESTONTERÍA: Mueble con anaqueles para colocar objetos de poco valor.
-ILUSO: 1. Persona que aún confía en los políticos. 2. Y portugués.
-ESCOÑO: Asiento de diputada.
-ANALFABÉTICO: Afi cionado al Betis poco instruido.
-PAELLA: Comida feminista.
-UNANIMIEDAD: Acuerdo tomado por la totalidad de votantes sobre temas sin importancia.
-MILAGRO: Finca extensa. Sin.: Latifundio.
-PRECINTAR: Dejar embarazada a la novia.
-SIMIENTE: Falso, falaz.
-TUTELA: Capital ajeno.
-AGUACERO: Sequía pertinaz.
-SUAVE: Su tren de alta velocidad.
-REDOBLE: Cuádruple.
-CHISMORREAR: Contar chistes mientras te das el lote.
-SERVICIO: Obsesión por sintonizar cierta cadena radiofónica.
-MANIÁTICO: Varón habitante de un último piso.
-ESCOBA: Adulación, lisonja, halago.
-DIADEMAS: Año bisiesto.
-DÍA: A
-AUTOPÍA: Dificultad para comprarse un coche con su sueldo.
-NAVE: Que no tiene visión. Sin.: ciego, invidente.
-FLANCO: En japonés, caudillo.
-TIRABUZONES: Gamberros.
-SUFRIMIENTO: Gozada, placer.

domingo, 19 de octubre de 2014

II Ruta fotográfica "El coloquio de los perros"

El domingo 26 de octubre de 2014 la Asociación Cultural “El coloquio de los perros” organiza la ‘II Ruta fotográfica El coloquio de los perros’, orientada a aficionados a la fotografía y a todas las personas interesadas en aprender más sobre el proceso de elaboración de los vinos de la Denominación de Origen Montilla – Moriles. Esta actividad posee un carácter mixto: ruta interpretativa y taller práctico de fotografía.
La ruta discurrirá al completo por las instalaciones de Bodegas Pérez Barquero y dará comienzo a las 10:30 horas de la mañana. Durante la misma, se explicará el proceso de elaboración de los distintos tipos de vino de la Denominación de Origen Montilla – Moriles y se recorrerán las instalaciones de Bodegas Pérez Barquero, a la vez que se tomarán fotografías en las paradas establecidas por la organización, que serán anunciadas durante el recorrido.
La inscripción para participar en la II Ruta fotográfica se realizará mediante un formulario, hasta un número máximo de participantes de 25, por riguroso orden de inscripción. El límite de inscritos ha sido alcanzado, por lo que hemos desactivado el formulario. Desde "El coloquio de los perros" agradecemos el interés por esta actividad e intentaremos poder aumentar la participación en ediciones posteriores.
Las bases de la II Ruta fotográfica se pueden consultar pinchando en este enlace.

domingo, 12 de octubre de 2014

¿España es diferente?

La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de Cipión y Berganza, los protagonistas de la novela ejemplar cervantina que da nombre a nuestra asociación, quienes, allá por Primavera 2008, opinaban sobre los tópicos que existen de España.

Spain is different!, por Cipión
Amigo Berganza, Spain is different! Ya sé que esto es un eslogan publicitario que el Ministerio de Información y Turismo de Fraga creó en los años 60 para promocionar España como destino turístico. Pero esta frase, que muchos utilizan para ridiculizar la idiosincrasia de nuestro país, nuestras costumbres y, en definitiva, nuestra forma de ser y vivir, va mucho más allá de tópicos como los toros, las sevillanas, la playa, el sol, la sangría y la siesta.
Todo esto forma parte de nuestra cultura, sí; pero lo que confiere ese carácter especial a España y a los españoles no es solo lo que vemos reflejado en las películas de Paco Martínez Soria o Alfredo Landa. Lejos de Catetos a babor o Abuelos made in Spain están también aquellos que, como en ¡Vente a Alemania, Pepe!, dejaron con añoranza su país al son del Emigrante de Juanito Valderrama o del famoso pasodoble Suspiros de España. Pregúntales a esos, a los que han podido volver, si España es diferente, a ver qué te responden después de 40 años en Francia, Bélgica o Alemania o si han echado de menos todos esos topicazos con los que se suele atacar nuestro estilo de vida.
Amigo Berganza, desgraciadamente los españoles llevamos muchos años tirando piedras sobre nuestro propio tejado. Nuestro singular carácter  trasciende a muchos aspectos de la vida cotidiana, porque lo que nos diferencia de otros lugares de Europa no es el buen tiempo ni los chiringuitos sino nuestra solidaridad. Hoy, cánido amigo, somos nosotros quienes, tras décadas condenados por el hambre y el paro al ostracismo, acogemos a nuestros vecinos de la otra orilla del Mediterráneo; somos nosotros quienes hemos tenido que superar nuestras miserias sin ayuda de nadie y quienes observamos sin reparos, por ejemplo, cómo dos hombres pueden contraer matrimonio sin que nadie (o casi nadie) se escandalice; somos nosotros quienes hemos plantado cara a las injerencias que interferían en la educación de nuestros hijos, quienes valientemente nos fuimos de una guerra ilegal, quienes...
Quizás no tengamos la economía más competitiva de Europa pero hemos sabido ganar en derechos y libertades sin interferir en las obligaciones que todos como ciudadanos tenemos contraídas. Por eso, España es diferente, por eso nos admiran y visitan incesantemente desde todos los rincones del mundo y por eso me siento orgulloso de haber nacido en esta tierra.

Spain is different?, por Berganza
Coincido contigo, querido Cipión. España es diferente. Y eso es algo que, efectivamente, trasciende los tópicos de pandereta, sol, toros y paella. Quienes bien nos conocen saben que nuestras particularidades no son esas; que no dejan de ser un tópico turístico que interesa vender.
Quienes bien nos conocen saben que España es el segundo país más ruidoso del mundo. Un defecto en el que nos supera Japón, pero que el País del Sol Naciente compensa con otras muchas virtudes como su laboriosidad, su eficiencia, su organización o su capacidad de innovación, y que no suelen adornar los méritos del españolito de a pie.
Quienes bien nos conocen saben que en España el escaqueo en el trabajo o la picaresca en los tratos con las administraciones públicas y privadas alcanzan el grado de arte supremo; algo de lo que cualquier ciudadano de pro no dudará en vanagloriarse en cuanto logre conseguirlo para, a renglón seguido, criticar a esas administraciones por su pésimo funcionamiento y al vecino de al lado por su escasa colaboración con las mismas.
Quienes bien nos conocen saben que los españoles somos maestros de la envidia y el critiqueo; del culo veo, culo quiero; de ver la paja en el ojo ajeno y ser incapaces de reconocer la viga en el propio.
Quienes bien nos conocen saben cómo actúan nuestros políticos, preocupados en más ocasiones de su propia parcela de poder que del bien común, más interesados en oponerse a lo que diga el contrario y crear crispación que en llegar a un acuerdo sobre temas de interés general, sometidos a maquinarias de partido e incapaces de salirse de esos collares.
Quienes bien nos conocen saben que en España es más importante un Madrid – Barça que cualquier guerra extranjera; que la cultura puede esperar frente a una carrera de Alonso; que solo hay dos formas de ver la Gran Vía vacía: en Abre los ojos de Amenábar o cuando nuestra selección juega un partido de Eurocopa o Mundial (total, luego no pasaremos de cuartos); que los tomates, granhermanos, triunfitos o chiquilicuatres son los principales acontecimientos sociales del país.
Quienes bien nos conocen saben también que, a pesar de ser uno de los países más solidarios del mundo y para nada racistas, no queremos tener en el piso de al lado a unos gitanos, unos rumanos, unos negros o unos moros; si acaso, hispanoamericanos, que para eso viajamos a sus países de origen a hacer turismo sexual, o guiris rubios y adinerados.
Quienes bien nos conocen saben, en definitiva, que España es, como todos, un país cargado de virtudes y defectos, pero que los españoles nunca reconocerán esos defectos, los achacarán a los demás y enaltecerán hasta la exageración las pretendidas virtudes. La hipocresía, la picaresca, el individualismo y el fanfarroneo son, querido Cipión, los que nos hacen ser diferentes. Y mejor que yo ya supieron expresarlo Quijotes, Lazarillos o Buscones. Pasan los siglos pero España no deja de ser un país de hidalgos, de quijotes y sanchos.

jueves, 9 de octubre de 2014

Leer es desear que un libro no acabe nunca, por Miriam Arias Hidalgo

La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de una recomendación en favor de la lectura que, en Invierno de 2011, nos hacía Miriam Hidalgo Arias, justo en el número que conmemoraba el décimo aniversario de nuestra asociación.

Leer es desear que un libro no acabe nunca
Hace ya unos cuantos meses, pude leer en esta misma publicación, en la sección «Cipión y Berganza», cómo se discutía acerca del tema de la lectura, la cuestión era: ¿leer libros digitales o libros de papel?
Hoy que me dan a mí la oportunidad de escribir en esta revista, me gustaría haceros una recomendación mucho más general: la lectura.
Como normal general, y como adolescente que soy, lo más frecuente es encontrarme a mi alrededor personas que rechazan de lleno sumergirse en la lectura de un buen libro, sin ni siquiera haber tenido la oportunidad de hojearlo.
A mi parecer, la lectura es algo que, una vez que se conoce y practica, cambia de forma radical nuestra manera de ver la vida. Con ello no quiero decir que un buen libro nos haga más ricos, ni más afortunados, ni tan siquiera puedo asegurar que con la lectura podamos llegar a ser mejores personas.
Soy de las que creen que un libro no sólo debe ser usado por su utilidad o por su contenido. Un libro no tiene porqué ser usado para extraer de él información y/o aprendizaje. Al revés, el hecho de leer nos puede acercar a las grandes preguntas de la vida. Esas que, en un día cualquiera, no se nos ocurriría pensar. Esas que nos pueden hacer ver lo maravillosa que es la vida. Esas que nos pueden conducir a una mayor felicidad.
A raíz de ello, y con el propósito de fomentar la lectura, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía declaró en mayo de 2005 el 16 de diciembre como Día de la Lectura en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía. ¿El porqué de esta fecha? La Junta de Andalucía quiso conmemorar el nacimiento del poeta andaluz Rafael Alberti y la celebración en Sevilla de la reunión del grupo de poetas que homenajearon a Góngora, constituyéndose como la Generación del 27. Por ello, y con motivo de este día, hemos podido ver en muchos centros escolares en el mes de diciembre algunos actos relacionados con la lectura, con su fomento entre los más pequeños.
Me gustaría acabar el artículo con la misma recomendación con la que he empezado: leed. Actualmente, y gracias a que vivimos en el siglo de la información, acceder a un libro es realmente fácil, ya sea un libro de papel, o un libro digital.
Prueba de ello es la revista que tienes entre manos.

«Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído» (Jorge Luis Borges)

lunes, 6 de octubre de 2014

¿Libros digitales o de papel?


La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de Cipión y Berganza, los protagonistas de la novela ejemplar cervantina que da nombre a nuestra asociación, quienes, allá por Primavera 2010, opinaban sobre las bondades de leer los libros en papel o en su versión digital.

Libros digitales, por Cipión
Querido Berganza, sé que mi primer argumento tal vez será un argumento serio, pero es tan importante que no puedo obviarlo: sabes que al defender los libros de papel estás defendiendo la tala de miles de árboles; tú, que defiendes el libro en su antiguo formato, tendrás que hacer una reflexión la próxima vez que observes tu biblioteca que con tanto mimo has ido componiendo. Tal vez deberías de ver en ella todos aquellos árboles que antes realizaban un trabajo por nuestro planeta, eliminando contaminación y en contra del cambio climático, y ahora decoran en la estantería del salón de tu casa.
No quiero seguir ahondando en la herida de la inconsciencia hacia nuestro planeta en la que estamos sumergidos los humanos por no ser el tema de este diálogo, y por esta razón te voy a dar ejemplos positivos de por qué deberíamos usar un libro digital. Yo utilizo un libro digital porque yo llevo en un bolsillo decenas, cientos, miles o millones de libros y tú no; yo puedo leer un libro diferente en el momento que me apetezca, tú, no; si el día se levanta gris, o si el día se ha convertido en gris, yo puedo leer un libro que me provoque una sonrisa o tal vez necesite leer una novela de amor que me espabile el corazón, tú, no. Yo con mi libro digital puedo descargar de Internet en cualquier momento el libro que necesite.
El fin de semana pasado vi que mi querido y detestado Arturo Pérez Reverte acababa de publicar su última novela, “El asedio”. En este momento, me hubiera encantado haber tenido la novela en mis manos, pero era un domingo matinal y la novela se acababa de publicar; por más que desperdiciara mi tiempo en buscar en las papelerías de mi ciudad, estoy seguro que perdería mi descanso dominical en balde.
Estimado Berganza, sé que estás más que acostumbrado a leer el periódico matutino con tu tostada y tu café con leche en la cafetería, y que por nada de este mundo cambiarías este momento. Yo te propongo modernizarlo, olvidarte el manojo de hojas desordenadas y donde las noticias ya están anticuadas, aún siendo de hoy (la velocidad a la que se producen los cambios es estresante). El cambio que te propongo es dejar de usar el viejo periódico con manchas y cambiarlo por un libro digital que gracias a su conexión a Internet esté actualizado al segundo, el cual nos enseñe no sólo una cara de la noticia sino muchas, y que con videos o audios nos permita hacernos una imagen más real de todas las noticias.
Mi anticuado amigo, sé que en tu argumentación habrás aludido al olor, al tacto y al sentimiento que te embriaga cuando coges un libro, y sé que jamás un libro electrónico podrá igualarlo, pero te pido que cada vez que cojas un libro pienses en la función que cumplía en tu planeta, ese planeta que te da luz para leer, aire para respirar y te concede la vida para que la disfrutes. Sólo un consejo te voy a dar, y es que cojas un libro digital y te sientes a la sombra de un árbol, mientras puedas.

Libros de papel, por Berganza
Querido Cipión, si quieresllámame antiguo, pero por mi edad, y la de todos los nacidos en mi siglo, nos satisface más el libro en papel que el “cacharro digital”. El papel tiene nuestra historia, nuestras emociones, nuestros aromas de nostalgia...
Alguno habrá sentido tristeza del fin del papiro, otros del fin del pergamino y ahora nosotros tú y yo, Cipión, estamos haciendo el duelo del fin del libro del papel orgánico.
De los diversos instrumentos que inventó el hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro, Cipión. Porque el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación, ¡le debemos tanto a las letras!
Yo sigo jugando a no ser ciego, sigo llenando mi casa de libros; algunos me producen el regusto físico del papel viejo y manoseado, otros la sensación de ser el primero en leer aquellas hojas que nadie tocó. La encuadernación, las anotaciones a pie de página, el formato de cada hoja, el color, los dibujos, el tipo de letra, todo es un todo y sin el todo sólo queda un contenido, el cual no le da vida a mi imaginación y sentido a mi memoria.
Vuelvo a abrir un libro, elijo una página y veo las anotaciones a lápiz que hice en el mismo. Cipión, eso me llena de felicidad y alegría; otras veces, nostalgia y tristeza, y otras, cobardía, miedo, por el comentario que escribí y el recuerdo que me trae, Cipión. Eso no lo tiene el “cacharro” tuyo. Sólo he alzado mi mano para coger un libro y ya me encuentro inmerso en todo lo que conlleva con simplemente tocarlo y ver una sola página suya.
Para tus ojos todos los libros son iguales, todas las páginas son las mismas. Menos mal que hubo un gran ciego que seguía llenando su casa de libros. Para mí, Cipión, los libros son algo más que “medios de comunicar información”. Me encanta el tacto de las páginas, y pasarlas inconscientemente, no depender de un botón para encender o apagar mi lectura, así como depender de una batería para saber si puedo o no terminar la página en la cual me encuentro.
Entiendo que el soporte digital o papel no hace que una cosa sea o deje de ser un libro. Otra cosa es que hoy todo lo que tiene que ver con la comunicación resulte rentable, vendiendo toda cosa que pueda ser considerada “libro”, creando diferencias sociales por el soporte digital que sea de una marca u otra, diferenciándonos, por tanto, de manera cultural. Si fuese tan bueno, ¿por qué no veo más el soporte digital?
Por eso, querido Cipión, libro y papel no es sólo un asunto de comodidad, es, más bien, que considero que hay cosas que no conviene que sean sustituidas por otras, sino que convivan juntas. Siempre habrá alguien que sepa apreciar las diferencias y agradecer que el “medio es el mensaje”.
Sólo decir, Cipión, que acabo haciéndote frente en mi “medio”, el libro-papel, y tú no me lo haces mediante tu “me-
dio”, libro-digital. Aquí la clave, aquí tu perdición y a la vez tu felicidad y alegría por haber compartido estas palabras hoy conmigo. Un abrazo perruno y feliz lectura, elijas el medio que elijas, siempre con un buen libro.

viernes, 3 de octubre de 2014

Cartas del Pierrot, primavera 2007


La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través de las Cartas del Pierrot, el clásico más poético de nuestra revista, que en Primavera 2007 nos llegaba con estos versos.

Cartas del Pierrot
El limbo, 3 de marzo de 2007

Las miserias son las mismas de siempre,
las de pon tú la cara
y respóndeme con la otra mejilla,
la de siglos y siglos de mentiras
y más mentiras,
donde los mitrados siempre llevan la razón.

Incluso hubo un momento, amigo Sancho,
que dudé, como dudan los niños
de buen corazón,
y al despertar del sueño, ingenuo,
me reflejé en la desolación del espejo,
y ni era niño, ni tenía buen corazón.

Quizás porque haya vivido
inquisiciones de otros tiempos.
Quizás porque los sepulcros blanqueados
sean los mismos fariseos
que un día cada siete
rompen campanas por la venta
de su dios por algo mísero,
carente, escaso, ridículo, insuficiente...

Sancho, perdóname porque he pecado.
Como pecan los que viven.
Como pecan los que no tienen tiempo
de pensar en los santos.

No lo sé, Sancho,
no sé si volverme a mi retiro
o coger de la mano a luzbel,
y que ellos se queden
con sus griales dorados,
y es que por algo deben
de llorar cuando amamantados,
atenuados, exiguos,
mantienen sus negros trapos enlutados.

martes, 30 de septiembre de 2014

El coloquio de los perros, de Miguel de Cervantes

La próxima edición de Otoño 2014 de la revista El Ladrío, que edita la Asociación Cutural El Coloquio de los perros, será la que haga el número 50 de la misma. Todo un evento que merece un tratamiento especial y una celebración. Una de las formas en que se realizará esa conmemoración es a través de esta web, trayendo al recuerdo algunos de los números y artículos más destacados en estos años.
En esta ocasión, lo hacemos a través del primer artículo de nuestra primera revista, publicada en verano de 2002; un breve análisis y comentario sobre la novela ejemplar cervantina que nos da nombre, El coloquio de los perros, escrito por Pedro Ruiz Pérez, profesor del Departamento de Literatura Española de la Universidad de Córdoba.

El coloquio de los perros, por Pedro Ruiz Pérez
Cuando, cerrando el volumen de las Novelas Ejemplares (1613), aparece “El Coloquio de los Perros”, Cervantes ya ha comenzado a narrar la historia del hidalgo que perdió el juicio con la lectura de obras disparatadas. Por ello, gana en profundidad el reto de abordar y articular narrativamente una historia inverosímil: la conversación entre dos animales. Para lograrlo el autor del Quijote aplica los procedimientos narrativos ensayados en su novela, dirigidos todos ellos a ganarse la aceptación del lector y la suspensión de su juicio de falsedad. En primer lugar, inserta el coloquio como el relato de una experiencia nocturna de un delirante enfermo de fiebres. A continuación, al iniciarse el diálogo, atrapa al lector culto con el recuerdo de unos precedentes literarios, más allá de los contenidos en las fábulas clásicas de Fedro y Esopo, como eran los diálogos surgidos en España a mediados del siglo XVI y que actualizaban los modelos de Luciano a través del prestigio de Erasmo de Rotterdam. Era el caso, entre otros, del gallo parlante en El Crótalon o, incluso, el Lázaro de Tormes transformado en atún en la segunda parte de la obra. Los lectores menos avisados tenían también su llamada de atención respecto a un más conocido precedente, El asno de oro, de Apuleyo, y en sus páginas el más definitivo elemento de verosimilitud: la magia.
Pero todas estas tradiciones cultas, todos estos recursos tomados directamente del arsenal literario, no completarían el cuadro sin contar con una pieza clave, extraída en este caso del folklore popular, pues el componente mágico surge directamente del poder de las brujas de Montilla, la Camacha y la Montiela. De ésta última desciende uno de los interlocutores caninos, el narrador Berganza, y de las artes de las dos comadres procede la razón y el instrumento de su transformación en perro. El juego de Cervantes rebosa de su característica ironía, ya que al tratar de salvar una inverosimilitud, la capacidad de hablar de un perro, incurre en otra igualmente sorprendente y aún más comprometida desde el punto de vista de la ortodoxia contemporánea, el recurso a la magia. La única explicación plausible, más allá del juego literario de extremar la exigencia del lector, es la potencia de las leyendas en torno a las brujas montillanas, especialmente relevante en un período en que la Inquisición hizo menudear los procesos por este delito contra la religión.
De paso, Cervantes incluye otra etapa en el itinerario andaluz que Berganza reconstruye en su relato autobiográfico, al modo del pícaro literario. Como él, también la suya es una vida de errancia, de peregrinación por distintos amos. Al comienzo de su narración pensamos con Cipión, su oyente, que su vida comienza entre los matarifes de la sevillana Puerta de la Carne, pero, tras su paso por manos no menos indignas, como la de los pastores que saqueaban su rebaño, descubrimos que su origen se sitúa en las tierras montillanas y que en ellas tiene lugar su metamorfosis, una transformación en la que la naturaleza humana cede todos sus rasgos ante la animalidad, salvo la capacidad de hablar. Al menos, eso puede pensarse en una lectura superficial. Sin embargo, no hay discurso sin juicio, y éste no existe sin conciencia, y, frente a la galería de tipos humanos por la que discurre su vida canina, Cipión muestra que, como ya propusieron los filósofos cínicos, es entre los canes donde se ha refugiado el último resto de humanidad, entendiendo por tal la rectitud moral, la finura intelectual y la capacidad verbal de expresarla. Por ello, a la espera de que Cipión corresponda con el relato de su biografía, paralela o complementaria, podemos jugar a pensar que debemos a Montilla y a sus brujas la lucidez que, entre las manos cervantinas, convierte al perro Berganza en un referente ético y crítico ante el mundo que le rodea. Y el que nos rodea a sus lectores.