miércoles, 4 de diciembre de 2019

Mientras dure la guerra, por Manuel Bellido Mora


MANUEL BELLIDO MORA NOS DEJA ESTA CONVERSACIÓN CON KARRA ELEJALDE, EDUARD FERNÁNDEZ Y SANTI PREGO, LOS TRES NOMINADOS A UN GOYA POR SU TRABAJO EN "MIENTRAS DURE LA GUERRA", DE ALEJANDRO AMENÁBAR

“Mientras dure la guerra” es uno de los grandes éxitos del cine español en 2019. Acumula cerca de 10 millones de euros de recaudación y cerca de un millón y medio de personas ya han pasado por los cines para verla.
En esta charla con sus tres protagonistas principales se desvelan claves importantes de este largometraje centrado en la relación entre Miguel de Unamuno, Millán Astray y Franco en los días posteriores al golpe de estado del 18 de julio de 1936.

• Eduard Fernández
Al público la película le llega de golpe. Va al cine, compra una entrada y ahí la tiene. En cambio, nosotros tenemos una relación diferente con ella. Primero te dicen que quieren hacerte una prueba. Hay un tal Alejandro Amenábar, que ya impresiona el nombre. Luego te hablan de Millán Astray, que también impresiona, de Unamuno, con Karra Elejalde; todo muy impactante.
Después, enfrentarte a todos estos personajes no resulta fácil. Y como hicimos pruebas, se fueron haciendo ensayos con tres o cuatro escenas con Alejandro y, poco a poco, fuimos entrando. Fue duro hasta que te dijo que sí, pero cuando eso ocurrió ya tenía bastante ensayado el personaje. Y cuando llegamos al momento de la lectura en grupo, ya sabíamos de qué iba cada cual.

• Karra Elejalde
El personaje de Millán Astray es inquietante. Es verdad que tenía su parte de dandi, su parte seductora, pero yo no quisiera encontrármelo enfadado frente a frente.

• Eduard Fernández
Sí, tiene muchas aristas. Y la intención en esta película es darlas todas ellas. Era un tío cachondo, con sentido del humor, ofrece muchos colores, pero también tiene la cosa de que mete mucho miedo. Y de hecho, hay mucha gente que después de ver la película me ha dicho, “hostía, mete respeto el tío”. En ese sentido, se han tocado muy bien los palos de cada personaje y les hemos dado humanidad y color.

De Unamuno se sabe que era muy complejo y contradictorio pero, ¿cómo una persona tan intelectual e informada como él se siente víctima de un engaño y le presta apoyo inicialmente a los golpistas cuando siempre se había opuesto a las dictaduras, empezando por la de Primo de Rivera?

• Karra Elejalde
La película lo explica muy bien. Pues porque, hasta bien entrada la contienda, Franco no cambió la bandera republicana por la rojigualda, la bandera borbónica. Y Unamuno lo dice: “mirad chicos (señalando a la bandera), que aquí lo único que importa es que esté la República. A Unamuno, católico, no le gustaba nada esa cosa un poco anárquica, un poco libertaria en la que se había convertido la Segunda República; la Primera tampoco había funcionado.
Entonces él pensaba que era una Junta Militar de la República que estaba regenerando el gobierno y que iba a funcionar. Pero, claro, a él se le cae todo al suelo y se le abren los ojos cuando ve que han quitado la bandera republicana y que en su lugar han puesto la monárquica.
Y entonces piensa, “hombre, yo no estoy defendiendo un alzamiento militar de republicanos para defender la República. Aquí está pasando otra cosa.” Y se desengaña mucho más cuando ve que sus propios amigos, sus compañeros, son detenidos por no ir a misa o no apuntarse al sindicato.
Era un hombre que no daba fácilmente su brazo a torcer, pero al final yo creo que se inmoló diciendo puede pasarme de todo, y creo que hubo un momento en que dijo “todos los intelectuales de España me están poniendo en cuestión, a ver si me estoy volviendo loco. Chico, me he confundido”. Por eso creo que tuvo un arrebato de valor y también un poquito de soberbia cuando pensó “bueno, a los otros los han detenido, a ver si tienen el valor de hacer lo mismo conmigo”.
No sé, igual es muy osado hablar así, pero está claro que él era un tipo muy echado para adelante. Pero no creáis que eran tan incoherente. Había mucha coherencia en lo que hacía, en su modo de sentir, en la religiosidad y la intelectualidad y mística de Miguel de Unamuno. Yo, cuando digo esto, que es símbolo de coherencia, la gente se sorprende; pero él en su confusión era coherente y era honesto. Mira, a veces la gente piensa verde, dice amarillo y hace rojo. Unamuno si pensaba marrón decía marrón. Era un hombre cabal, se vestía por los pies. Erraba, claro, se equivocaba, pero enseñaba los dientes y se levantaba.

Unamuno era vehemente y un poco atrabiliario. Tenía salidas de tono y llamaba a casa de sus amigos aporreando la puerta con su bastón. En cambio, Franco parecía un tipo reservado que, sin embargo, a la chita callando se fue haciendo con todo el poder.

• Santi Prego
Sí. Él y Millán Astray formaban una pareja; entre los dos crearon la Legión. La segunda vez que Franco se va a África es cuando coincide con Millán Astray y lo conoce. Y rápidamente surge una gran confianza entre ellos porque se ven complementarios. Y se aceptan los dos tal y como son, cada uno en su rol, aunque eran diametralmente opuestos, porque Millán Astray, entre otras cosas, era una persona muy empática realmente.
Yo he conocido a gente que era fascista de verdad y que resultaba muy simpática y tratable. Y eso mismo ocurre con Millan Astray. Pero, sin embargo, Franco no tenía ese tipo de habilidades sociales. Era muy educado y respetuoso en su mundo pero eso, justamente eso, la simpatía no era algo que tuviese.

A veces se piensa que su característica voz, tan aflautada, ha llevado a hacer una caricatura de Franco, cosa que no ocurre en esta película. Has tenido cuidado de no caer en el chiste fácil.

• Santi Prego
Bueno, han sido seis meses de pequeño trabajo de hormiguita todos los días con Alejandro para abordar este aspecto del personaje. Efectivamente, yo hablo de la voz como un elemento muy significativo y como el primer paso que empezamos a dar. Pero si la pregunta es cómo creamos el personaje, te digo que con muchísima documentación gráfica, escrita, etcétera.

• Eduard Fernández
Es verdad que como actor siempre encuentras una cosa determinada que abre la espoleta y das con el tono adecuado. Y en este caso era la voz, y eso le llevó al tempo, a todo, a la colocación del cuerpo. Es que se ha hecho un trabajo muy minucioso, está todo muy minucioso y lo que está en la película es real que fue así. Si algo no se ajustaba a la realidad se suprimía de inmediato. Ha sido un trabajo muy preciso.

• Karra Elejalde
Yo, por ejemplo, desconocía los entresijos del general Cabanellas, cómo Franco, pudiendo acabar la guerra antes, decide armarse de heroísmo patrio e ir al Alcázar de Toledo. Todas esas cosas tienen un gran calado en la película, y están contadas con mucha sutileza, pero yo de esas cosas ignoraba mucho.

• Santi Prego
Hay algo de esto, de que realmente ignoramos muchas cosas de las interioridades y de la microhistoria de lo que realmente sucedió. En la misma relación entre Unamuno y Millán Astray siempre se ha utilizado el trazo gordo.

• Karra Elejalde
Y como si hubiera habido una ruptura entre ellos y, sin embargo, está históricamente probado que ambos estaban hablando y no se estaban agrediendo a la salida del famoso acto del Paraninfo de Salamanca. Estaban hablando amigablemente y le llega a decir “dele usted la mano a la señora” (Carmen, la esposa de Franco), y, sin embargo, ese detalle yo no lo sabía. Es decir que unos y otros han arrimado el ascua a su sardina. Pero Alejandro Amenábar ante la duda de si esto fue o no fue, no se ha arriesgado a ponerlo. Lo que sale en la película todo el mundo concuerda en que fue así.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Cipión y Berganza: arte urbano o vandalismo

El Coloquio de los perros es la Novela Ejemplar cervantina en la que aparecen Montilla y la Camachas, y da nombre a nuestra asociación. Sus protagonistas, dos canes, Cipión y Berganza, también pretenden serlo de nuestra revista. En cada número, a través de sus reflexiones y posturas en páginas centrales, uno a favor y otro en contra, iremos tratando temas de interés para nuestra sociedad. En esta ocasión, ladrando sobre la participación de las administraciones públicas en el mantenimiento y preservación del patrimonio protegido de propiedad privada.

Cipión: Arte urbano
Querido Berganza, en una pared de la ciudad romana de Pompeya aún se puede leer Hit habitat felicitas (aquí vive la felicidad) acompañando a un dibujo de un enorme falo. Es un ejemplo de los primeros graffiti de los que hay constancia. Es difícil precisar cuándo nace el arte urbano o callejero, manifestaciones de descontento, ira o alienación social. Desde luego, su forma más tosca, el graffiti, es tan antiguo como la misma Humanidad. Probablemente, lo común a todo arte callejero sea su vinculación a círculos marginales, contraculturales y siempre extremadamente críticos con el sistema de poder dominante, incluido su aparato cultural. Es por ese vínculo con lo marginal que muchos lo despacháis como un simple acto de vandalismo sin ninguna pretensión artística.
Pero el fenómeno del arte urbano es mucho más complejo. Pongamos los más burdos graffiti sin ningún tipo de técnica pictórica. Como mínimo, son un testimonio directo de lo que ocurre en una ciudad, una expresión de contracultura que no podríamos observar en ningún museo. Estos testimonios nos hablan de la actualidad política general, las guerras, las pequeñas polémicas de una localidad, mensajes obscenos, amor adolescente... En definitiva, nos hablan de la vida como realmente transcurre en las calles.
Más allá del graffiti, el arte urbano contemporáneo ha evolucionado hacia técnicas más sofisticadas, como los grandes muralistas mejicanos, el underground británico de los 60, la cultura del hip-hop norteamericano o las obras actuales de Banksy. En estos casos, el artista urbano no buscó lo estéticamente agradable ni la perfección técnica. No se trata de decorar fachadas. Se trata de crear un lenguaje propio al margen del sistema cultural imperante. Se trata de denunciar.
Un arqueólogo del futuro no podría entender el siglo XX y XXI sin considerar el arte callejero y su carácter contracultural y de denuncia. Diego Rivera pintó su mural El hombre en la encrucijada para el Centro Rockefeller y se le ocurrió incluir un ejército de trabajadores liderados por Marx, Engels, Lenin y Trotsky; para disgusto del magnate Rockfeller. Los límites del conflicto norirlandés se marcaban con grandes murales con los símbolos de cada bando. Los graffiteros del Berlín Oriental reprodujeron la imagen del beso de Honecker y Brezhnev en el Muro de Berlín para denunciar la gerontocracia dominante en el bloque soviético. El mural de Banksy El hijo de un emigrante sirio, que muestra a Steve Jobs (efectivamente, Jobs era de origen sirio) se convirtió en 2015 en una denuncia de la tragedia de los refugiados sirios buscando asilo en Europa.
Puedes llamar vandalismo al uso del espacio público o directamente de la propiedad ajena como medio y trasfondo creativo; pero realmente el arte callejero es hoy una forma de expresión crítica que no podría llevarse a cabo por otros medios. Y sobre todo, es una visión crítica y al margen del sistema. Como sociedad necesitamos recibir mensajes críticos para no acomodarnos y para poner el foco en problemas que no reciben la atención de los medios de masas.
Berganza: Vandalismo
Amigo Cipión, recorro las calles de Montilla en estos días y veo en algunas de sus fachadas unos preciosos murales de Gisele Rosso adornando el paisaje urbano. Mira tú que incluso en uno de ellos salimos nosotros, viejo can; hasta lo hemos escogido para la portada de esta edición de la revista.
Una bonita iniciativa del Ayuntamiento para embellecer su localidad, que ha decidido encargar la labor a esta artista argentina.
Esto es, Cipión, un ejemplo de arte urbano. Un espacio, abierto en este caso, en el que un promotor, un mecenas cultural, decide adornar su propiedad, para lo que cuenta con alguien de una calidad y prestigio artístico palpable.
No me pretendas comparar esto con esos graffitis que ensucian tantas paredes de edificios en numerosas ciudades.
En la inmensa mayoría de los casos, la calidad artística es absolutamente nula; unos iluminados guarreando muros a golpe de brochazos o espray que ni siquiera valdrían para dar una mano de cal a esa fachada.
Los hay, los menos, que tienen un cierto don y son capaces de crear algo decente, incluso bueno. Pero, ¿alguien les ha pedido que pinten la pared de su casa o el mobiliario urbano? ¿Acaso han preguntado al propietario si le parece bien?
A mí, particularmente, no me gustaría que nadie, por muy artista que fuera, pintara mi fachada sin, cuando menos, pedirme permiso antes.
En cuanto al mobiliario urbano, ¿qué culpa tiene de ser de todos para que se le trate como si no fuera de nadie? Basta que al iluminado de turno se le ocurra darle otro aire, otra imagen, para que el resto de ciudadanos debamos caer rendidos ante tamaña visión cultural y sintamos nuestra ignorancia y pequeñez artística (es sarcasmo, por cierto).
A eso que tú llamas contracultura, yo lo llamo vandalismo, Decidir por tu cuenta y riesgo, porque eres un visionario cultural, un elegido por las musas, que debes impregnar el entorno urbano con tus obras para que la humanidad disfrute tu arte o porque tienes que expresar tu rebeldía o desacuerdo con el mundo, es equiparable al que decide pegar la patada a la puerta de una vivienda vacía y okuparla, porque su egoísmo está por encima de unas normas de convivencia común que nos ponemos en una sociedad civilizada para no convertirla en una jungla descontrolada.
Buscar tu sitio, tu lugar en esa sociedad, para expresar tus inquietudes civilizadamente no queda tan cool. Parece como que eres menos artista y menos transgresor si no eres un individualista que hace lo que le viene en gana, cuando y donde le viene en gana, para que el resto de mortales te alaben o detesten pero, en el fondo, te admiren (ojo, sarcasmo de nuevo).
Cada vez son más los espacios urbanos que se habilitan en las ciudades para que la gente exprese sus inquietudes artísticas, sociales o políticas. Pero, claro, ya no es lo mismo, aunque se trate de lienzos del mismo muro de Berlín. Con permiso, no es igual.
Así que, por lo que a mí respecta, ese arte urbano que pregonas no es sino egoísmo antisocial; en definitiva, vandalismo. Por muy artista que seas.


sábado, 30 de noviembre de 2019

8 cata ciega de amontillados


El pasado viernes 29 de noviembre la Asociación Cultural El coloquio de los perros llevó a cabo la octava edición de su cata ciega de amontillados, que se desarrolló en las instalaciones del Restaurante Los Arcos.
La actividad consiste en una degustación de cinco tipos diferentes de vino amontillado, marcas comerciales o crianzas particulares de algunos de los participantes, en la que se trata de apreciar las principales características organolépticas de los caldos: visuales, olfativas y gustativas. Después de ello, los en torno a una docena de participantes ponen en común sus impresiones y valoran cada uno de los vinos.
Los participantes este año fueron los caldos Los Alúas, La Inglesa, Bar La Solera, Bodegas El Monte y Pepe Bellido. Tras una larga y difícil deliberación, el ganador de la octava edición de la cata ciega de amontillados fue el amontillado del Bar La Solera de Moriles.
El vino amontillado se obtiene a partir del vino fino con una crianza bajo velo de flor mínima de cinco años, seguidos de al menos tres años con crianza oxidativa, por el sistema de criaderas y solera. El grado alcohólico adquirido puede ajustarse mediante encabezado, situándolo dentro del rango permitido para este tipo de vino. En todo caso el periodo de crianza oxidativa deberá tener lugar con una graduación alcohólica adquirida mínima de 16% vol.



lunes, 25 de noviembre de 2019

El ladrío otoño 2019

Pincha en la imagen de la portada para leer El Ladrío Otoño 2019

El otoño es una estación prolífica en la Asociación Cultural El coloquio de los perros. Tras el parón de agosto, preparamos las actividades otoñales por llegar antes de que termine el verano, con una quedada en la que comer y agotar el sobrante de la cata de cerveza. Y una vez concluidas, ya en invierno, las celebramos y despedimos el año con otra comida en la que conmemorar el aniversario de nuestra fundación con caldos de la tierra que nos vio nacer.
Dando la importancia que damos, más que merecida, al buen yantar y el buen beber en este colectivo, que no parezca que solo nos dedicamos a eso; que somos asociación cultural y no sociedad gastronómica, aunque el espíritu de estas nos impregna todo el año.
En otoño entregamos los premios del concurso de relato corto y fotografía (vamos ya por diecisiete ediciones, que se dice pronto) y presentamos el libro con las obras más destacadas del certamen. En nuestra web lo tenemos disponible en pdf, de hecho, y recomendamos encarecidamente a todos nuestros seguidores su lectura; encontrarán pecados capitales de sobra.
En otoño nos vamos también de ruta fotográfica por Montilla, ciudad donde nuestra asociación se ubica, y que Cervantes mencionara en la novela ejemplar que nos da nombre.
Y en otoño nos deleitamos de buenos caldos en la ya tradicional cata ciega de vinos amontillados; una excusa como otra cualquiera para degustarlos y aprender algo más sobre el mundo de la viticultura y la enología.
Además, como en cada estación del año, unas veces más al inicio, otras más al final, en otoño publicamos un número más de esta revista que tienes delante (pincha aquí o en la portada para leerla). En este caso, con un interesante resumen transcrito de la entrevista que nuestro paisano periodista Manuel Bellido realizó a los protagonistas de la película de Alejandro Amenábar “Mientras dure la guerra”; también con un sentido homenaje a Rafael Rubio, “El América”, desde la República Independiente de Brácana. Junto a ello, opiniones, recomendaciones pictóricas, jurídicas, de lugares, literarias, de videojuegos…, poesía o narrativa. Y cómo no, nuestros queridos canes Cipión y Berganza, opinando sobre si el arte urbano es tal o simple vandalismo.
Os dejamos con esta lectura. Disfrutadla.

sábado, 23 de noviembre de 2019

En mi calle había una puerta verde, por Paco Espejo


Cuando era un niño de ocho años recuerdo que en mi calle había una casa con una enorme tapia blanca y en medio una puerta grande y verde, de esas antiguas que se usaban para que entrasen los aperos de labranza y tractores. Vista en perspectiva la puerta no debía ser nada del otro mundo, pero para la mente de un chiquillo se antojaba similar a las puertas de un castillo.
Casi todos los niños son curiosos y yo no era una excepción, mi mente barruntaba infinidad de alocadas teorías sobre qué se escondía tras la puerta verde. Podía pasar las interminables tardes de verano apostado cual disciplinado centinela a la espera de que en algún preciso instante se abrieran aquellas hojas que me debían llevar a la aventura y a la búsqueda de innumerables tesoros. Pero pese a mi obstinada paciencia y dedicación aquellas puertas no llegaron a abrirse.
Aunque no me desanimé ante semejante contratiempo, en una de esas tardes de canícula recuerdo reunirme con mis amigos de clase, a los cuales, supongo, contagié con mis continuas elucubraciones sobre qué se escondía tras la mítica puerta verde. Este cónclave decidió que si bien la montaña no iba a Mahoma, será este quien debiera desplazarse.
Con este fin diseñamos un plan digno del asalto a la más temible fortaleza, acordamos que cada uno aportase los pertrechos de los que dispusiese es pos del asalto a ese jardín vedado. Dado que yo era el instigador del plan, me tocó a mí conseguir una escalera de mano considerable que mi padre usaba para pintar las paredes o arreglar el tejado. Ante mí no había una tarea fácil, ya que debía sacarla de casa con sigilo y en soledad, por lo que pese a mis cortas luces entendí que no podría hacerlo sin ayuda. Por tanto, en beneficio del plan final, rogué a mi amigo Miguel que me ayudase ante la delicada empresa que tenía enfrente.
Como supongo que habréis imaginado, el intento de sacar la escalera fue un rotundo fracaso. Mi santa madre nos interceptó con ese instinto que las matriarcas poseen para detectar una trastada en curso y con cajas destempladas nos indicó el camino de salida a la calle.
Suerte similar corrieron los intentos de conseguir herramientas por parte de los otros miembros de este singular grupo de asalto, el desánimo cundía entre los amigos y en el momento que estábamos pensando alguna otra aventura alternativa para matar el aburrimiento llegó un viejo Land Rover del que se bajó una hombre a abrir la puerta y meter el susodicho coche dentro. El cielo se abrió ante mí: al fin iba a descubrir qué ocultaba aquella cancela. Pero en ese mismo instante mi madre se asomó al balcón y me llamó de vuelta para poner la mesa y cenar, pudiendo sólo vislumbrar un florido jazmín.
El verano pasó y el invierno trajo la nueva Play Station 2 a mi casa; con ella se fue cualquier curiosidad que yo pudiera albergar sobre la vieja puerta. 
Hoy he vuelto a la calle y habían derrumbado la tapia y la puerta, al fin puedo ver lo que allí se escondía.

domingo, 17 de noviembre de 2019

H2O, por Alicia Galisteo


Este artículo es consecuencia del corte en el suministro de agua que la rotura de un tramo de la tubería que abastece de agua potable a la ciudad de Montilla provocó desde el 21 al 25 de julio de 2019.

El agua es un compuesto químico inorgánico formado por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. El agua nos permite calmar nuestra sed, asearnos o lavar nuestras ropas y vajillas. En un simple movimiento de muñeca puedes abrir un grifo y ver cómo cae este líquido tan necesario para vivir.
Pero ¿qué pasaría si en plena ola de calor nos quedáramos sin agua durante cuatro días? Para las personas que nos hemos criado sin plantearnos esta pregunta porque siempre hemos tenido este bien de primera necesidad nos parece una barbaridad llegar a pensar que un día podríamos abrir el grifo y que no cayese ni una sola gota de agua, a pesar de que en alguna ocasión se ha cortado el agua de forma puntual o hemos visto en televisión las sequías que asolan otras regiones de España o cómo los embalses se van vaciando poco a poco, eso que los expertos llaman cambio climático y que provoca que en los meses de lluvia podamos salir a la calle en camiseta corta.
El ejercicio obligado de aprender a valorar que nos podamos duchar todos los días durante más de cinco minutos, que podamos poner el lavavajillas todos los días o llenar piscinas en verano, nos da para reflexionar sobre por qué el no tener agua se convierte en un gran problema en los países desarrollados y nos permite ver más allá de nuestros cercanos horizontes y conocer que hay personas que para conseguir agua tienen que acarrear con bidones que llenarán de agua potable o no potable a kilómetros de sus casas, personas que tienen acceso al agua solamente algunos días a la semana y todo ello acompañado de altas temperaturas.
¿Pero qué puede provocar en la ciudadanía estar cuatro días sin agua en plena ola de calor? Los primeros días había una sensación de angustia por ver cómo nos duchábamos, lavábamos los platos o la ropa o tirábamos de la cisterna; poco a poco una parte pasó de la angustia a la indignación vía redes sociales, donde el comentario es fácil y la reflexión rápida; otros pasaron a la acción desde la solidaridad, ayudando a las personas más mayores, aportando duchas, casas, campos o palés de botellas de agua para facilitarnos nuestra vida diaria.
Han sido muchas las personas, profesionales e instituciones volcadas para que notásemos lo menos posible esa falta de agua que nos ha hecho vulnerables durante unos días, pero tampoco podemos olvidar a las personas que han estado trabajando de día y de noche, aun viendo cómo los diversos intentos para arreglar la tubería iban fracasando o no daban los resultados esperados.
La semana sin nuestro elemento básico ha tenido momentos de desesperación, angustia, solidaridad y otros que quedarán en la historia de nuestro pueblo y de la televisión; el agua es capaz de sacar lo mejor y lo peor de nosotros, porque al final, como animales que somos, la necesitamos para sobrevivir. Por este motivo, y tras habernos dado cuenta de su importancia, propongo que desde esta asociación, y tras haber coincidido la Cata de la Cerveza con este suceso, para años venideros se haga una Cata del Agua; los abstemios lo agradecerán y el resto de la ciudadanía empezará a tomar conciencia del problema de malgastar ese bien tan preciado y que echamos tanto de menos cuando nos falta.

lunes, 11 de noviembre de 2019

VII Ruta Fotográfica "El coloquio de los perros"

El domingo 17 de noviembre de 2019 la Asociación Cultural “El coloquio de los perros” organiza la ‘VII Ruta fotográfica El coloquio de los perros’, orientada a aficionados a la fotografía y a todas las personas interesadas en realizar un recorrido por algunas de las fuentes históricas del término municipal de Montilla. Esta actividad posee un carácter mixto: ruta interpretativa y taller práctico de fotografía.
La ruta discurrirá por varias de las fuentes históricas del término municipal de Montilla y por los caminos que las unen, de las que conoceremos sus aspectos más destacados. A la vez, se tomarán fotografías en esas paradas, que serán anunciadas durante la actividad, y en el recorrido para desplazarse de una a otra.
La inscripción para participar en la ‘VII Ruta fotográfica El coloquio de los perros’ es de 3 € y se realizará a través del formulario que aparece al pinchar en el enlace. Posteriormente a ello, se dará más información sobre el lugar y hora de inicio, el desarrollo y recorrido de la ruta a los participantes inscritos.
Puedes conocer las bases de la actividad pinchando aquí.

Asociación Cultural El coloquio de los perros

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