domingo, 25 de enero de 2015

Cartas del Pierrot, por Antonio Torres

Juan de la O, 7 de septiembre de 2014

Despierta, amigo Sancho,
y abre las puertas de Barataria;
sosiégate del letargo de tu sueño
y bebe el poco vino que te queda,
que el largo septenio malevo
que llevas a cuestas en tu espalda
ha roto dinastías y trincheras,
ha colmado ansias y desvelos,
ha encontrado la luz de la compaña
y denostado todo aquello sobrante.

Sancho, la plaza del cadalso
tiene nombre de hipoteca
y los truhanes siguen con sus cuentas
de maricón el último y cabrito mareado.

La historia de lo que fuimos
se ha convertido en la leyenda
de una espuma amarillenta
que amanece y muere por agosto.

Y ahora, Sancho, este orbe
que gira a trompicones,
fuma semilla de costo
para ganarse un mundo nublado.

Aunque no todo han sido lágrimas;
las ánimas de lo bendito
también han jugado a las cartas,
y aún sacando el uno de bastos
cuando la fortuna lo ha requerido,
las lentejas de los viernes, han ido llegando.

Sancho, Dulcinea te manda un abrazo.
Algún día haz de conocerla…
Es como tu Cascajo, pero en buena;
una hembra valiente que aguanta los truenos
y se come las tormentas.
De esas que no quedan.

Sólo me queda tu ínsula, amigo Sancho.
Desvelar el placer de tu siesta,
haced que me escuches y esperar
a la venidera como si fuera última.


miércoles, 21 de enero de 2015

Presentación de Ginamon Orange, de Juan Luis Rascón


El próximo viernes 30 de enero a las 20 horas en la Casa del Inca, la Asociación Cultural El coloquio de los perros presenta en Montilla la novela Ginamon Orange, escrita por Juan Luis Rascón y editada por Utopía Libros.
Ginamon Orange cuenta el viaje de un hombre desesperado, Ulises, que se traslada a la costa gaditana buscando trabajo para reanudar su vida y reencontrarse consigo mismo, dejando atrás una realidad marcada por los sinsabores hasta que sus pasos le llevarán a una noria de intensas emociones difíciles de manejar. Una historia en la que los personajes cobran vida fuera de sus páginas, sumergidos en un ambiente de lujo, sexo y corrupción, donde el azar hace y deshace, hasta alcanzar el éxtasis con un Ginamon Orange, el cóctel que toda mujer y todo hombre querrían compartir ante una puesta de sol, la puesta de sol más bonita del mundo.
El autor, Juan Luis Rascón, nacido en Jaén, es magistrado y profesor universitario en Córdoba, ha sido también consultor de Naciones Unidas, portavoz nacional de Jueces para la Democracia y diputado en el Congreso por Córdoba entre los años 2004 y 2011. Ha publicado decenas de libros, monografías y artículos de opinión, y ha sido colaborador durante décadas de diversos medios de comunicación nacionales, regionales y locales. Ahora se estrena en el mundo literario en la secreta esperanza de reencontrarse alguna vez con el escribidor de historias que le acompaña por la vida, con quien tanto ha disputado.

domingo, 18 de enero de 2015

Sin bozal: la insólita vida de las mujeres, por Leonor Rodríguez, "La Camacha"

Pese a que estamos en una “sociedad moderna” y “avanzada” aún nos encontramos situaciones realmente inaceptables, y creo que la quincuagésima revista El Ladrío es el lugar perfecto para compartir algunas. Porque no solo de cultura vive el hombre, sino que es necesaria la dignidad, y no solo el hombre tiene que vivir, sino también la mujer.
El amor mueve los matrimonios, se acabó el interés, el dinero y el buen apellido, pero solo para algunos países, porque en otros como en Kirguizistán (una república democrática, y es que a cualquier cosa hoy en día se llama democracia), si a un chico le gusta una mujer, solo tiene que secuestrarla. Y si consigue pasar la noche con ella (en el mismo domicilio, no es necesario ningún acercamiento de índole sexual), habrá boda. La suelen llevar a casa de la familia del secuestrador, allí la dejarán custodiada por la “suegra” y el resto de su familia, al principio, si es necesario, maniatada; luego intentarán hacerla entrar en razón. La mayoría de las veces la chica acepta, porque considera perdida su honra al ser secuestrada.
Puede que ni tan siquiera se conozcan, o que el chico haya intentado cortejarla y ella le haya dado un rotundo no, y él no se dé por vencido, e incluso ella puede estar prometida con otro hombre, y el secuestrador interfiera. Si ella se niega, no hay ningún castigo para el secuestrador, no es un delito.
Si esto parece descabellado, no poder elegir con quién compartir tu vida, imagina no poder decidir sobre nuestra propia salud. Y es que en lugares como Nepal, como ya ha denunciado Amnistía Internacional, la discriminación de género se hace patente en la salud.
El prolapso uterino (desplazamiento del útero muy doloroso) afecta a buena parte de la población femenina nepalí, causado por alumbrar de cualquier forma: el padre de familia no ve necesario llevar a la mujer a un hospital, el dinero es mejor gastarlo en otras cosas, o porque la mujer ha dado a luz a edades muy tempranas, siendo prácticamente niñas.
Algunas ONG’s se encargan de operar de forma gratuita, pero los maridos se niegan, porque quieren tener más hijos, o simplemente no quieren que sus mujeres pierdan días de trabajo mientras están convalecientes, o por el hecho de que no examinen a “su” mujer.
Los atropellos que sufren las mujeres no tienen parangón, y no solo hay que irse a estos extremos, los roles femeninos siguen estereotipados. Cierto que para algunas sociedades la mente se va ensanchando, pero para otras aún queda mucho que recorrer; como España, en la que las grandes decisiones siguen siendo de hombres. Por muchas leyes de paridad que se hagan, por muchos 40/60 que se calculen, tenemos que acudir a las raíces, a la educación, para terminar con el estigma de nuestra sociedad (y de muchísimas) que es la Violencia de Género para que no haya una próxima “la maté porque era mía”
Fácil de decir, y muy difícil de conseguir, pero está a la mano de todos nosotros saber colocarnos en el mismo lugar.

miércoles, 14 de enero de 2015

Vacas perrunas, por Miguel Ángel de la Fuente

Viñeta dibujada por Miguel Ángel de la Fuente con motivo de los 50 números de la revista El Ladrío.

domingo, 11 de enero de 2015

Carta a una amiga, por Manuel Jiménez Bascón


Apareciste como salida de la nada, como por arte de magia.
Ni un día ostentosa ni prepotente; más bien sencilla, comedida, pero a la vez atractiva, elegante. Te gustaba narrar viajes increíbles, desatar tu vena poética, contrastar opiniones diferentes sobre temas de actualidad, recomendarnos lugares mágicos para disfrutar de ellos, hacernos reir con tus delirios humorísticos. Y a fe mía que lo lograbas y lo sigues logrando.
Nunca quisiste entrar en disquisiciones filosóficas profundas, ni utilizar un lenguaje desmesurado. Tu vocabulario es llano, asequible, del pueblo. Todo en ti resuma transparencia y humildad. Hablas y dejas hablar. Escuchas y dejas opinar y te apoyas en todo el que te ofrece colaboración. A la vez nos acompañas, enseñas, entretienes, alegras. Asumimos cierta dependencia de ti.
Pero es curioso; no te gusta exhibirte muy a menudo, te nos muestras a cuentagotas. Como manejada por los astros, solo apareces cuatro veces; coincidiendo con las estaciones. Sigues siendo igual aunque distinta…, sutil paradoja. En realidad, te adornan las mismas virtudes que siempre tuviste. El tiempo pasa y aunque ya no seas tan joven, eres mucho más interesante.
Has cumplido cincuenta números y sigo prendado de ti. Felicidades “Ladrío”.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Bases del 13 Concurso de Relato Corto y Fotografía "El coloquio de los perros"

Pinchar en la imagen para ver las bases
La Asociación Cultural «El coloquio de los perros» convoca de forma conjunta su concurso de relato corto y de fotografía. El lema de ambos en esta edición será «El Gran Capitán y su mundo», en torno a la figura de Gonzalo Fernández de Córdoba, su época, los lugares en los que transcurrió su vida o su legado, en conmemoración del 500 aniversario de su fallecimiento. Los participantes podrán concursar en ambos apartados o hacerlo de manera individual en uno sólo de ellos, ateniéndose, en todos los casos, a las normas establecidas en las bases.
Se valorarán la originalidad y singularidad de los trabajos recibidos, tanto relatos cortos como fotografías digitales, en color o blanco y negro, que tengan alguna relación con la temática «El Gran Capitán y su mundo». El plazo de presentación de escritos e imágenes finalizará el día 23 de marzo de 2015.

Relato corto
En cuanto a los relatos cortos, podrán concurrir a esta convocatoria escritores sin límite de edad, de cualquier nacionalidad, con obra u obras originales escritas en castellano y no premiadas en otros certámenes. Los autores que presenten más de una obra deberán cumplir de forma independiente y separada para cada uno de sus trabajos las formalidades que estas bases establecen. No podrán participar los miembros de la directiva de la asociación organizadora ni las personas integrantes del jurado.
Los relatos tendrán obligatoriamente una extensión mínima de 3 folios y máxima de 5 (en tamaño DIN A-4). Se presentarán impresos por una sola cara con un mínimo de 90 líneas y un máximo de 150 líneas en total, de 80 dígitos cada una si es a máquina o con letra de cuerpo 12 y tipo Times New Roman si se realiza a ordenador. En ambos casos, con un espaciado interlineal de 1,5 y márgenes de 2,5 cm. Todas las páginas estarán debidamente numeradas.
Las obras se remitirán por correo, por quintuplicado y por el sistema de lema y plica (en un sobre se hará constar el título del escrito y seudónimo del autor, dentro del cual se incluirán las copias del relato así como otro sobre pequeño cerrado que contendrá los datos de identificación del autor: nombre, apellidos, dirección, teléfono, email y fotocopia del DNI) a la siguiente dirección: Asociación Cultural «El Coloquio de los Perros», Apartado de Correos 122. C.P.: 14550, Montilla (Córdoba).
El jurado, integrado por dos miembros de la Asociación organizadora y tres personas de reconocida solvencia en el campo de la crítica literaria, de la temática del concurso o miembros de alguna de las entidades colaboradoras, elegirá los trabajos finalistas, pudiendo estimar, en su caso, si la calidad de los trabajos recibidos no es la adecuada o no se adaptan a estas bases, declarar desiertos los premios.

Fotografía
Respecto a las fotografías, podrán concurrir a esta convocatoria fotógrafos sin límite de edad, de cualquier nacionalidad, con imágenes originales no premiadas en otros certámenes hasta un máximo de 3. Los autores que presenten más de una obra deberán cumplir de forma independiente y separada para cada uno de sus trabajos las formalidades que estas bases establecen. No podrán participar los miembros de la directiva de la asociación organizadora ni los miembros del jurado.
Las imágenes deberán presentarse en formato jpg, con resolución de 300 ppp y tamaño mínimo de 1 MB. Las fotografías se remitirán por correo electrónico a la siguiente dirección: concursoelcoloquio@yahoo.es
Cada fotografía irá en un correo electrónico individual en cuyo asunto aparecerá: Concurso «El coloquio de los perros». En el mismo se indicarán: nombre y apellidos del autor, dirección, teléfono y DNI escaneado. Además, se acompañará del título de la foto, un breve pie de foto, fecha y lugar de realización de la misma.
El jurado estará integrado por una selección de miembros de la Asociación organizadora y de las entidades colaboradoras que elegirán los trabajos finalistas. En su caso, si el jurado estima que la calidad de los trabajos recibidos no es la adecuada o no se adaptan a estas bases, puede declarar desiertos los premios.

Premios
El apartado de relato corto estará dotado de un Primer Premio valorado en 400 euros, un Accésit de 100 euros, así como la publicación de los trabajos premiados. El apartado de fotografía estará dotado de un Primer Premio valorado en 200 euros y la publicación de la obra conjuntamente con los relatos galardonados en el concurso de relato corto. Los premios serán entregados en un acto público que se anunciará con la debida antelación.
Estos premios están sujetos a las retenciones tributarias legalmente establecidas.
Los autores, galardonados o no, facultan a la Asociación Cultural «El Coloquio de los Perros» para la publicación de los trabajos, haciendo constar en cualquier caso la autoría y procedencia de los mismos. Los trabajos no serán devueltos a sus autores. La participación en esta convocatoria implica la aceptación total de las decisiones de los miembros del jurado. El jurado se atendrá en sus deliberaciones a las presentes bases y resolverá cualquier duda que pueda surgir durante el desarrollo del concurso.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Gran Perro IV (José Alfonso Rueda, 2008-2014)

Con motivo del número 50 de la revista El Ladrío, los cuatro presidentes que la Asociación Cultural El coloquio de los perros ha tenido desde su fundación, los grandes perros, hacen un repaso a sus respectivos mandatos y a las trayectorias de la revista y de la propia asociación.
En esta ocasión, quien escribe es el Gran Perro IV, José Alfonso Rueda Jiménez, cuarto presidente de El coloquio de los perros desde finales de 2008 hasta el momento.

Parafraseando a Isaac Newton, si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes. Y vosotros, queridos Grandes Perros predecesores, sois esos gigantes sobre cuyos cánidos lomos mi mandato ha conseguido llevar nuestra asociación a cotas más elevadas.
Recuerdo aún aquella tertulia de café en un restaurante de Montilla, que no de la Mancha, de cuyo cervantino nombre no puedo acordarme. Ni a la decena de contertulios llegábamos, decididos a crear una asociación que reflejara nuestros afanes discursivos, culturales y montillanos, y pretendiendo encontrar un nombre que conjugara todos esos fines en sí. Y ahí apareció nuestro Gran Perro I, soltó el título de la novela ejemplar cervantina que protagonizan Cipión y Berganza y todos nos asombramos de no habernos dado cuenta antes que así deberíamos llamarnos. Obviamente, por unanimidad, consideramos que debía ser el guía de nuestro recién nacido colectivo, quien sentara las bases de nuestro primer coloquio o encabezara este proyecto que ahora lees, cincuenta números más tarde. Como un padre perruno que, ¡oh, circunstancias de la vida!, tardó apenas unos meses en dejar huérfanos a sus cachorros.
Afortunadamente, la semilla había prendido y fue recogida por otro de esos contertulios fundadores, Gran Perro II, que no se conformó con continuar lo que ya existía sino que decidió plasmar su sello personal: aparecieron las catas de cerveza y de vino, los peroles perrunos, cenas de aniversario o rutas turístico-enológico-gastronómicas. También hizo valer su, por entonces, vocación periodística con coloquios multitudinarios sobre la actualidad política; o su afición a escribir proponiendo la creación de un concurso de relato corto. Sin embargo, a pesar de todos estos logros, el hecho de su mandato que más marcado ha quedado en la memoria colectiva de El coloquio de los perros fue la tradición de acompañar el arroz de los peroles con alguna dimisión. Tanto interiorizó esa costumbre que, impaciente por conocer el nombre del siguiente dimisionario, un buen perol decidió ser él mismo quien renunciara a su cargo.
Una asociación que había conseguido tan amplio bagaje en tan escaso período de tiempo no podía permitirse seguir en esa incertidumbre representativa, descabezada cada pocos meses. Hacía falta alguien que nos diera una continuidad, una solidez institucional. Esa tranquilidad, aunque no la reflejara en sus apariciones públicas, nos la dio Gran Perro III. Afianzó, trasladó y amplió las actividades existentes; mostró su gusto por el diseño y la literatura añadiendo un apartado de fotografía al concurso de relato corto, mejorando la maquetación de esta revista, publicando nuestra propia edición de la novela corta cervantina que nos da nombre, organizando presentaciones de libros o propiciando el nacimiento de nuestro propio sitio web. Incluso, la ansiada estabilidad se tradujo en un aumento en la petición y concesión de subvenciones y ayudas a administraciones e instituciones para el desarrollo de nuestras actividades. Hasta que llegó la crisis y, casualidades del destino, decidió que su prolongado mandato ya debía llegar a su fin.
El panorama no era especialmente esperanzador para su sucesor, Gran Perro IV, o sea, quien les escribe. Los gigantes que me habían precedido habían dejado el listón muy alto. Y, además, desparecían las subvenciones y ayudas. ¿Estaba llamado a ser la Thatcher del coloquio? ¿Mi nombre quedaría como una suerte de finiquitador del estado del bienestar perruno a modo de recorte de actividades? Como me identifico más con Clement Attlee que con la Dama de Hierro, no me resigné a las dificultades sobrevenidas. Había que optimizar los recursos disponibles pero, en ningún caso, eliminar actividades. No sólo se ha conseguido, sino que, además, durante mi mandato han aparecido otros nuevos eventos, ajustados a las disponibilidades presupuestarias a la vez que con gran éxito participativo, como el intercambio de libros, la ruta fotográfica, la revista educativa digital EduCan2.0, las jornadas de juegos de mesa, la presencia en redes sociales o, el que en estos momentos nos ocupa, celebrar los cincuenta números de esta revista, “El Ladrío”.
Muchas gracias, gigantes, me habéis ayudado a ver más lejos.