viernes, 20 de enero de 2017

El juego de la guerra (I), por Andrés Núñez Ruz

Ya desde pequeñito los juegos de guerra me fascinaban. Los que somos de mi generación vimos llegar los primeros PC´s a España; eran poco más que un teclado electrónico donde tecleando unas palabras mágicas podías hacer correr un juego que te permitía disparar a un pato o jugar al “tenis” entre dos barras que se movían, persiguiendo evitar que un punto saliera de la pantalla rebotado por tu oponente.
Mi primer juego de guerra, del cual no recuerdo el nombre, se trataba simplemente de un soldado que avanzaba sobre lo que se suponía era un rudimentario campo de batalla en dos dimensiones repleto de alambradas, trincheras y búnkeres, disparando y esquivando las balas y soldados enemigos. Por entonces ni me imaginaba lo complicados y realistas que llegarían a ser estos juegos.
Ya a mediados de los años 90 comencé a jugar al Panzer General, todo un clásico de los wargames sobre tablero hexagonado, por turnos, y para la época todo un gran avance en este tipo de juegos. Se trataba de un juego de estrategia donde dirigías una serie de unidades: tanques, aviones, infantería y artillería. Comenzabas en un escenario determinado (Polonia en el caso alemán, que era el más divertido), ambos bandos movían sus unidades, que tenían factores de movimiento, ataque defensa, experiencia, etc. y si conseguías tomar los hexágonos objetivo ganabas la batalla y pasabas al siguiente escenario. También podías continuar el juego en otro escenario si perdías, pero entonces la cosa se complicaba, ya que al final de cada escenario, dependiendo de tu desempeño en el campo de batalla, ganabas puntos de prestigio que te permitían reponer y mejorar tus unidades con el nuevo material que cronológicamente iba apareciendo. Así, los que éramos aficionados a las lecturas bélicas de la Segunda Guerra Mundial podíamos ver cómo iban apareciendo los distintos modelos de tanques, aviones, artillería e infantería que se desarrollaron y al final acabábamos teniendo una máquina de guerra imparable.
El Panzer General era sobre todo muy jugable y ofrecía horas y horas de diversión sin devanarte demasiado los sesos. Digo esto ya que por esa misma época la compañía Atomic Games lanzaba una serie de juegos bélicos basados en juegos de tablero de la compañía Avalon Hill, ya desaparecida. Eran juegos muy complicados y realistas; el simple hecho de jugarlos ya suponía un desafío con extensísimas y complicadas reglas. Recreaban operaciones reales de la Segunda Guerra Mundial tales como Operation Crusader, el Norte de África o Stalingrado en Rusia con gran precisión. Las órdenes eran impartidas sobre el tablero como si planes de batalla reales se trataran. Luego, una vez terminadas de impartir por ambos bandos, estas eran llevadas a cabo simultáneamente y resueltas de forma automática.
Estos juegos tan realistas estaban pensados para una minoría de jugadores muy amantes de la historia militar y en España eran difíciles de encontrar. No se hacían versiones españolas de estos juegos de tablero y los que se podían conseguir venían siempre con las reglas en inglés y un libro o conjunto de folios con las reglas traducidas al castellano. Nunca llegué a sacarle todo el partido que se podía a estos complicados juegos.
Mis comienzos en el mundo de la estrategia bélica no estarían completos sin hablar del que puede ser quizás el juego de guerra más completo que conozco por su compromiso entre jugabiliad y realismo. Se trata del Harpoon cuyo nombre proviene de un famosísimo misil anti buque de la US Navy. Desarrollado por el hoy ex oficial de la Navy Larry Bond, que ayudó a Tom Clancy a escribir su libro “Tormenta roja”, nació como un simulador de guerra naval real del que luego se desarrolló una versión comercial en 1989 para MS-DOS por la compañía Three-sixty Pacific. El juego nos pone en la piel de un almirante norteamericano o soviético que ha de llevar a cabo una misión, la mayoría de los escenarios en el Pacífico y Atlántico Norte, aunque existen varias versiones del juego con escenarios que van más allá de la Guerra Fría. La presentación y gráficos son extremadamente simples, no así la complejidad del desarrollo del juego. En el Harpoon lo complicado, más que las reglas, que son bastante simples, es la gran cantidad de material (buques, aviones, submarinos, misiles, torpedos, bombas, radares, sonares, tácticas, etc.) que debemos gestionar, y tener un conocimiento básico de ellos es la clave del éxito y el entretenimiento.
Se incorporan cientos de modelos de unidades navales, aéreas, armas y sensores con características reales, las cuales podemos consultar en el propio juego. La pantalla nos presenta el mapa de la zona de operaciones con nuestras unidades y las unidades enemigas localizadas, representadas de forma esquemática siguiendo los mismos estándares o simbología que usan los sistemas de presentación navales militares reales. Se desarrolla en tiempo real, pudiendo ser acelerado si queremos, y dependiendo de los acontecimientos, tendremos que tomar decisiones tales como hacer despegar aeronaves, lanzar misiles, hacer que una unidad apague o encienda sus radares, sonares etc. Incluso se incluyen elementos tan realistas como las averías de equipos. Algunos de mis amigos pasaron horas y horas enganchados a este simulador de guerra naval. En mi caso nunca le dediqué demasiado tiempo, quizás porque era para mí casi como estar trabajando.
Llegados a este punto toca hacer un alto por cuestiones de espacio y decir  aquello de continuará….

lunes, 16 de enero de 2017

Conflicto y extinción, por Carlos Alberto Prieto Velasco

La Historia, es en gran parte, la documentación del conflicto (Kenneth Boulding)

La gestación de conflictos es inherente al proceso de toma de decisiones en el seno de una organización en la que, por normal general, suelen existir opiniones y posturas diversas. Dentro de ese proceso de toma de decisiones, el profesor Jeffrey Pfeffer comprobó que hoy en día las organizaciones complejas tienen cada vez más problemas en la implementación de las mismas, más que en la toma de decisión en sí. En el caso del PSOE, la Comisión Ejecutiva de Pedro Sánchez no ha podido llevar a cabo la decisión de oponerse a la investidura de Mariano Rajoy tomada en el Comité Federal.
Actualmente se concede mucha importancia a contar con un líder dotado con grandes cualidades personales y habilidades emocionales. No cabe duda que las competencias del líder son decisivas, pero se suele infravalorar el peso del control de recursos, el manejo de información y la autoridad formal a la hora de transmitir e implementar las decisiones. Han sido los barones regionales, que controlan más recursos por estar en los gobiernos autonómicos, los que con mayor fuerza se han opuesto a Pedro Sánchez. El Secretario General siempre ha contado con la autoridad formal y con la legitimidad de ganar su cargo en unas elecciones primarias, pero dicha autoridad ha quedado vacía de poder ante la rebelión interna de los órganos internos.
El conflicto ha surgido abiertamente cuando el nivel inferior de poder ocupado por las ejecutivas autonómicas no ha querido asumir el coste político de pactar con partidos nacionalistas o a su izquierda. Es básico para poder resolver un conflicto que se cree una situación de suficiente tensión como para necesitar un arreglo entre las partes, pero no tanta como para romper totalmente sus relaciones. La resolución de conflictos puede abordarse mediante diferentes estrategias: negociación, control o confrontación. Normalmente, la negociación se produce cuando hay interdependencia obligatoria entre las partes y ninguna puede imponerse. El control se da cuando hay una dependencia jerárquica clara. En este caso, Pedro Sánchez sí que ha intentado recurrir en varias ruedas de prensa a su papel de Secretario General a la hora de ratificar su postura como opinión oficial del partido. Ahora, tras el espectáculo del Comité Federal socialista, pareciera que este golpe de autoridad ya preludiaba la ruptura. Finalmente, el PSOE ha optado por la confrontación abierta. Este último recurso es inevitable cuando el tiempo es esencial para tomar la decisión o cuando los egos personales entran en juego. Aquí el conflicto deja de ser un conflicto más o menos racional y se convierte en conflicto emocional. Una buena estrategia para resolver enfrentamientos tan enconados es recurrir a una figura de autoridad con poder de mediación entre las partes. Pero, desgraciadamente, los referentes históricos del PSOE con capacidad para representar ese papel han elegido tomar partido por uno de los bandos litigantes, eliminando la posibilidad de resolver mediante la negociación y el pacto.
En cuanto a la resolución, la forma elegida para hacer caer a Pedro Sánchez siembre dudas sobre la legitimidad de la nueva autoridad surgida en el PSOE. Más allá de esas dudas, está por verse si la nueva gestora del PSOE es capaz de poner de acuerdo a la organización en todos sus niveles (federal, autonómico y a los militantes de base) de cara a la próxima investidura de Rajoy. Pero después de pasar este trance, el PSOE se enfrenta a lo que el profesor Salvador Aragón llama la extinción lenta de las organizaciones. Un proceso en el que las organizaciones se van apagando poco a poco cuando no comprenden las necesidades de sus votantes, no desarrollan nuevas propuestas y en última instancia no atraen a nuevos talentos a sus filas.
Veremos si el PSOE es capaz de reinventarse y sobreponerse a esta lenta extinción.

jueves, 12 de enero de 2017

Auxiliares de ayuda a domicilio, por Ana Belén Jiménez Varo

Sirvienta, criada, limpiadora…. Nos llaman así desde que entró en vigor la Ley de Dependencia. Permítanme desde aquí que les ilumine: no somos ni criadas ni sirvientas, somos CUIDADORAS. Somos AUXILIARES DE AYUDA A DOMICILIO y no sólo nos dedicamos a “limpiar el polvo y a lavar viejos”.
La mayoría de nosotras nos hemos formado para ayudar a personas dependientes, hacemos cursos para poder seguir ofreciendo cuidado y apoyo a personas que por un motivo u otro ya no pueden cuidar de sus necesidades. Nos convertimos en amigas, en familia incluso. Intentamos siempre estar al día de estudios o cursos, cualquier cosa que nos haga mejor en nuestro trabajo.
Hablaré de mi experiencia, pues no puedo hablar en nombre de mis compañeras:
Llevo mucho tiempo al cuidado de personas con Alzheimer, Parkinson, Síndrome de Down, Demencia Senil, etc. Personas que merecen y necesitan ayuda para funciones tan básicas y simples como beber agua.
Desde que llegamos por primera vez al domicilio del usuario un vínculo se forma tanto con él como con la familia. Nos confían su cuidado, nos dan su cariño y reciben el nuestro a cambio. Les damos dignidad intentando por cualquier medio que aún se sientan independientes. Les ayudamos a llevar una vida digna y una buena calidad de vida aseándolos (ya sea que estén encamados o aún conserven movilidad) y alimentándolos. Les ofrecemos consuelo y alegría, para lo cual a veces sólo se necesita tener un oído disponible para escucharlos o llevarlos a “dar una vuelta al Llano”. Intentar que vuelvan a sentirse parte de la sociedad es importante para que se sientan queridos y se consigue simplemente volviendo a ver a amigos o compañeros de trabajo que también pasean mientras se ponen al día de cuál de ellos tiene más achaques o rememoran sus días como jornaleros del campo (¡¡¡cuando aquello sí que era trabajar!!). O chismorrean sobre quién “corre” con quién. Tengo que confesarlo, yo me lo paso en grande escuchándolos.
Compañía y seguridad también son ofrecidas, porque aunque la mayoría de la gente no lo sepa, nuestros abuelos y abuelas se sienten solos. Sienten que son una carga. Pocas cosas dan más tristeza que escuchar a uno de ellos decir: ¿Y para que sigo aquí si sólo soy un estorbo? Por eso a veces es más necesario un ratito de charla y compañía que barrer el suelo, que no se queda sin barrer.
No sólo nos ocupamos de las personas dependientes, también los familiares necesitan de nuestro apoyo. Para muchas personas no somos nada más que “la chica que viene a limpiar la casa y lavar al viejo”. Pero para la mayoría de los familiares-cuidadores somos la ayuda que necesitan para aliviar un poco su “carga”. La mayoría de las personas acogidas por la Ley de Dependencia tiene algún tipo de enfermedad mental degenerativa y los familiares lidian cada día con la pérdida del reconocimiento en su familiar: su padre o madre ya no sabe quién es, no sabe dónde está ni por qué lo han llevado allí. Algunos familiares sufren agresiones verbales o físicas cuando sus familiares dependientes llegan a la etapa 2 de Alzheimer o Demencia. Los familiares-cuidadores necesitan “ese ratito para sus cosas”. El salir de la rutina para simplemente tener tiempo de ir a comprar o irse al mercadillo o disfrutar de un desayuno con las amigas. Cuando una enfermedad así llega a una casa, todos en ella sufren las consecuencias, por lo que una pausa en sus deberes les ayuda a tomar renovadas fuerzas.
Hay cierta satisfacción en mi trabajo. Ayudar a las personas en mayor o menor grado hace que levantarse para ir a trabajar no resulte tan pesado. Es verdad que a veces es duro, las condiciones de algunas de las personas que están a tu cuidado son realmente malas, ya no sólo por su salud sino también porque están solas y descuidadas. A veces el tiempo que les concede el Estado es tan ínfimo que apenas te llega para un repaso rápido de la limpieza del hogar y del aseo personal.
La pena cuando uno de tus usuarios muere es realmente grande, sólo el consuelo de que hiciste su vida un poco mejor y que ayudaste a que su calidad de vida le ayudara a morir con dignidad te ayuda a pasar por la tristeza.
Para los que crean que no somos más que limpiadoras y sirvientas, piensen en lo que sería sus vidas sin nosotras. Recuerden cómo sus madres o abuelas pasaban sus días cuidando de sus mayores, necesitando a veces ayuda que no tenían, dejando su vida en suspenso sin posibilidad de disfrutar de unas preciadas horas para sí mismas o para dedicar a sus hijos, nietos, esposo o amigos/as.
Así pues, queridos lectores, agradezcan la ayuda que les ofrecemos, el cariño y el cuidado que ponemos en atender a sus familiares y reconozcan la labor social que hacemos. Puede que no me crean y habrá quien diga que para eso cobramos, pero déjenme decirles que nuestro sueldo no es precisamente alto, que nuestras condiciones laborales no son lo que se dice espléndidas y que la mayoría de nosotras (o por lo menos yo) hacemos este trabajo por vocación.

domingo, 8 de enero de 2017

Fallecimiento de Nacho Montoto

La mañana del domingo 8 de enero de 2017 ha fallecido en Sevilla el escritor cordobés y socio de la Asociación Cultural El coloquio de los perros Nacho Montoto.
José Ignacio Montoto Mariscal, nacido en Córdoba en 1979, era miembro de nuestra asociación desde 2009, cuando presentó en la Casa del Inca su poemario Mi memoria es un tobogán - Espacios insostenibles y formó parte del jurado de la séptima edición de nuestro concurso de relato corto. Dos años más tarde, en 2011, volvió a colaborar con El coloquio de los perros en la presentación en las Escuelas del Pescao de su libro Superávit.
Director de la última edición del Festival Internacional de Poesía Cosmopoética en Córdoba, Nacho Montoto es autor de una intensa obra poética: La ciudad de los espejos (2007), Las últimas lluvias (2008), Mi memoria es un tobogán - Espacios Insostenibles (2008), Superávit (2010), Tras la luz (2013), La cuerda rota (2013) y Estamos todos, aquí no hay nadie (2015), y de los relatos Binarios (2009) y Diario del fin del mundo (2012). Asimismo ha participado en numerosas antologías, ha colaborado como articulista o crítico literario en diversas publicaciones como Diario Córdoba o las revistas Puerto y La tormenta en un vaso, y ha impulsado múltiples proyectos culturales tanto en Córdoba como en Sevilla, ciudad en la que residía.
Desde la Asociación Cultural El coloquio de los perros lamentamos la pérdida de nuestro socio, transmitimos nuestras condolencias y más sentido pésame a familiares y allegados y nos unimos a su recuerdo y homenaje.

martes, 3 de enero de 2017

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Juegos de rol, por Emilio Luque del Arco-Calderón

A la vista del gran éxito de recientes eventos como el Salón internacional de Juegos de Mesa de Córdoba, celebrado recientemente en la capital de nuestra provincia, nadie puede negar que estamos viviendo un boom de los juegos de mesa. En este marco, me gustaría hacer una reseña sobre una de las variantes, en mi opinión, más interesantes, que presenta este tipo de ocio lúdico: el juego de rol.
Para los profanos, explicaré brevemente en qué consiste un juego de rol. No deja de ser un tipo de juego en el que cada uno de los participantes asume un papel más o menos ajeno a su propia personalidad. Dentro de un marco de reglas establecido, los jugadores, mediante el uso de su imaginación, pueden meterse en la piel de un poderoso mago en una lucha épica por salvar la Tierra Media, de un superhéroe intentando derrotar a su archinémesis o de un grupo de investigadores de los años veinte en busca de los secretos de una oscura secta que pretende despertar un horror arcano al más puro estilo lovecraftiano. El sistema es asimétrico, pues uno de los jugadores asume el papel de narrador y guía del resto, siendo el responsable de presentar la historia y determinar cómo las acciones de los demás van tejiendo la trama. La sensación de juego es muy interactiva, ya que las acciones de los jugadores determinarán el desarrollo de la trama, para quebradero de cabeza del narrador. La última gran característica de este tipo de juegos es su carácter cooperativo. No suele haber ganadores ni perdedores cuando lo que realmente importa es el desarrollo de una historia.
Generalmente los juegos de rol se mueven entre dos extremos. En el primero encontramos aquellos en los que prima la mecánica. Por su carácter son muy cercanos a un wargame, pudiendo llegar incluso a requerir miniaturas para plantear estrategias de ataque o movimiento. En este género encontraríamos el conocido Dragones y Mazmorras, que inspiró la famosa serie de animación. En este universo, los jugadores encarnarán a los arquetipos clásicos del género de espada y brujería. Bárbaros, hechiceros, bribones y paladines harán las delicias de cualquier aficionado a la literatura fantástica. Los videojuegos englobados dentro del género de rol suelen estar basados en mecánicas de este tipo de sistemas. Ejemplos de ello son los conocidos Fallout, Skyrim, Baldur's Gate o Knights of the Old Republic.
En el otro extremo tenemos juegos en los que lo importante es la historia que se desea contar. Son los sistemas llamados narrativos, como pueden ser FATE o In-Spectres. El ejemplo más conocido es sin duda el "Mundo de Tinieblas", y sobre todo, su abanderado, "Vampiro la Mascarada". Esta ambientación gótico-punk, oscura y decadente, presenta historias de seres sobrenaturales en lucha por controlar el mundo desde las sombras. Los jugadores podrán interpretar a un grupo de vampiros intentando medrar dentro de una estricta sociedad jerarquizada, ocultos al resto de los mortales.
En resumen, existe un abanico infinito de ambientaciones para juegos de rol. El límite es la imaginación. Cada cual puede buscar la que considere más sugerente. Incluso han aparecido recientemente una serie de títulos diseñados especialmente para el público infantil. Pequeños Detectives de Monstruos o Magissa, de la editorial española Nosolorol son dos fantásticos ejemplos. Este tipo de juegos son ideales para que los niños descubran la importancia del trabajo en equipo a la vez que desarrollan su imaginación y empatía.
Para aquellos interesados en el desarrollo y mecánica de este tipo de juegos, recomiendo el episodio 14 de la segunda temporada de la serie Community. En mi opinión, el más acertado acercamiento jamás rodado a lo que realmente es una partida de rol.


viernes, 30 de diciembre de 2016

A mi barrio, por Virginia Polonio

En todas las azoteas
lo cotidiano juega a ser equilibrista.
Desde lo alto
mis ojos se beben el barrio.
No sé si es su luz la que me bebe a mí.

Su historia es sencilla:
El gris antes se llamaba “tierra”.
Brotaron blancos edificios
como florece el recuerdo
en fotografías antiguas.

Su voz es solo eco.
Palabras de quien dijo:
“En la gran ciudad el amor es imposible”
“A veces el vino se derrama en mitad de la tarde”
“La suerte se rompe si te miras siete años en un espejo”.

El barrio es solo un niño.
Que lleva un parque guardado en los ojos,
que construyó su fe ladrillo a ladrillo,
que acaba el verano pisando la pena,
que se enciende y se apaga en noches de fiesta.

El barrio es un hombre
que lleva la infancia saltando en el pecho,
que tiene en los labios un trozo de Historia,
que  sabe que todo es mejor a fuego lento,
que camina siempre al borde de la memoria.

El barrio es una mujer
que siembra azul por la mañana,
que arrastra en las calles vida y pensamiento,
que sabe que la poesía trae más poesía,
que fue madre de sí misma antes de ir al colegio.

El barrio somos los que todas las noches
guardamos con llave esta fórmula secreta:
“El  hogar lo hacen los que viven.
El hogar no se acaba
al otro lado de la puerta”

lunes, 26 de diciembre de 2016

Trenes que vuelan y superconductores, por Mª José Expósito Varo

¿Puede un tren viajar a alta velocidad sin pisar los raíles, es decir, flotando sobre ellos? La respuesta es afirmativa: el tren Maglev o transporte de levitación magnética capaz de alcanzar los 600 Km/h, duplicando la velocidad máxima de un AVE, además, es muy silencioso.
Los japoneses fueron los pioneros en el desarrollo de los trenes “voladores”. Todo empezó en 1950 cuando se plantearon construir una nueva vía ferroviaria entre Tokio y Osaka, las dos ciudades principales del país; querían mejorar la línea existente en aquel tiempo y solucionar los problemas de aglomeración. Actualmente, sólo Japón y China tienen los trenes Maglev comerciales y pueden llegar a una velocidad máxima de 431 km/h. Los japoneses siguen mejorando este tipo de transporte y han batido el récord de velocidad en sus últimos ensayos, llegando a alcanzar los 600 km/h en 2015. Esperan hacerlo operativo en 2027 y cubrirá la ruta actual de Tokio a Nagoya (286 km), que el tren bala hace actualmente en 100 minutos, tardando apenas 40 minutos.
¿Cómo funcionan estos trenes para alcanzar tan altas velocidades? La respuesta, en  gran parte, se debe a su levitación magnética. El Maglev levita a 10 cm sobre su base, por lo tanto, sus  vías han sido sustituidas por una especie de carril  que contiene unos electroimanes que lo conducen, lo propulsan y lo sostienen por el aire. La única fricción que existe es la del aire, que es mínima por su forma aerodinámica. Si existiera rozamiento en el carril no sería posible alcanzar sus altas velocidades.
Pero, ¿qué es la levitación magnética? Empezaré primero explicando qué es un campo magnético. Hay ciertos materiales como los imanes, bobinas o cables (por los que circula corriente) que  generan una fuerza invisible en el espacio capaz de atraer a algunos metales, como el hierro. A esta propiedad originada en el espacio por estos materiales se le llama campo magnético. Estas fuerzas invisibles no solo son de atracción, también las hay de repulsión, como podemos observar en los imanes cuando los acercamos por el mismo polo.
La levitación magnética es un fenómeno por el cual un material puede “flotar” gracias a la repulsión existente entre los polos iguales de dos imanes, como ocurre en un levitrón. La peonza levitará cuando la fuerza de repulsión entre los dos imanes se iguale con la del peso de la peonza, llegando así al equilibrio. Si hubiera un desequilibrio en las fuerzas, la peonza saldría despedida porque la fuerza de repulsión magnética superaría a la del peso; o bien, se daría la vuelta y se pegaría a la base porque ganarían la fuerzas atractivas.
También se produce levitación magnética pon el efecto Meissner, que es una propiedad intríseca de unos materiales llamados superconductores, y esta es la levitación que tiene lugar en el Maglev porque los materiales empleados en su fabricación son superconductores. ¿Qué propiedades tienen los materiales superconductores para que sean  utilizados en el Maglev? ¿Qué es el efecto Meissner?
Se denominan materiales superconductores a aquellos materiales que no ofrecen resistencia al paso de la corriente eléctrica cuando se encuentran por debajo de una temperatura determinada (temperatura crítica, Tc), por lo que son capaces de transportar corriente sin pérdida de energía.
Y en estas condiciones de temperatura, también se da el efecto Meissner. El efecto Meissner consiste en que cuando un superconductor se enfría por debajo de su temperatura crítica, si se le aplica un campo magnético externo, B (creado por un imán), en el interior  del superconductor el campo magnético se anula.
El superconductor genera corrientes superficiales que crean un campo magnético igual y opuesto al externo, causando una expulsión del campo magnético. Dicho de otro modo, cuando se acerca un imán a un superconductor, el superconductor se convierte en un imán de polaridad contraria, de manera, que “sujeta” al otro imán sobre él. Pero, al contrario que un imán normal (que haría que el otro imán se diera la vuelta y se quedase pegado a él), un superconductor cambia el campo magnético cuando el exterior lo hace, compensándolo, de modo que es capaz de mantener el otro imán fijo en el aire. Se genera una fuerza magnética de repulsión la cual es capaz de contrarrestar el peso del imán produciendo así la levitación del mismo. El tren bala funciona por este efecto y es propulsado por un motor eléctrico.
El inconveniente más importante de los materiales superconductores son las bajas temperaturas a las que presentan la propiedad de superconductividad. Si el campo magnético es suficientemente fuerte o la temperatura es alta se destruye la superconductividad y la levitación no sucede. La temperatura crítica de un superconductor ronda los -269 oC, por lo que llegar a esa temperatura y mantenerla constante requiere una tecnología muy avanzada y una gran inversión económica.
Por lo tanto, el principal problema del transporte de levitación magnética es el alto coste de su infraestructura y mantenimiento. Ésta es la razón por la que los Maglev no se han extendido rápidamente, aunque será cuestión de tiempo, la ciencia no para de investigar y la tecnología avanza a pasos agigantados. En un futuro próximo puede que se descubran superconductores que operen a temperatura ambiente, y quién sabe si de aquí a unas décadas podemos cruzar nuestro país de extremo a extremo en apenas una hora.

Asociación Cultural El coloquio de los perros

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