jueves, 30 de julio de 2015

Los libros del Gran Capitán

Con motivo de la conmemoración en 2015 del V Centenario de la muerte de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, la Asociación Cultural El coloquio de los perros decidió realizar un homenaje al insigne militar y estadista montillano. Fruto del mismo ha resultado la publicación de dos libros, que el pasado 19 de junio fueron presentados en la Casa del Inca.
El primero de ellos recoge los relatos e imágenes más destacados de la 14ª edición del concurso de relato corto y fotografía que realiza nuestra asociación y cuyo tema, en esta ocasión, era "El Gran Capitán y su mundo". El libro está disponible en formatos digitales pdf, epub y mobi en nuestra web con tan solo pinchar sobre los enlaces.
El segundo de los textos, titulado "El Gran Capitán en la pantalla", recoge el reportaje periodístico que Manuel Bellido Mora ha realizado sobre las apariciones de Gonzalo Fernández de Córdoba en el cine y en la televisión y sobre los proyectos que no llegaron a materializarse. Al igual que el anterior, este libro también se puede encontrar en nuestra web en formatos pdf, epub y mobi haciendo click en los hipervínculos.
Para quien no pudiera asistir aquel 19 de junio a la Casa del Inca y hacerse con un ejemplar impreso de cualquiera de los dos libros, ya tiene ocasión de conseguirlo pasándose por la Papelería Reyes Magos (frente al antiguo colegio de infantil Reyes Magos) y solicitándolo.

lunes, 20 de julio de 2015

#coloquiobeerfest15

¿Quieres conocer las marcas de cerveza que este año tendremos en la 14 Cata de Cerveza de El coloquio de los perros? Pincha en la página http://coloquiobeerfest.elcoloquiodelosperros.com y en el menú desplegable podrás encontras cuáles de ellas estarán en los tipos A, B, C y D, así como sus principales características.
Desde el jueves 23 al sábado 25 de julio en las Naves Municipales de Avenida de las Camachas, en el recinto ferial de Montilla, 70 marcas de cerveza de las que ya te puedes ir informando.

70 marcas en la 14 cata de cerveza #coloquiobeerfest15

Los próximos días 23, 24 y 25 de julio, de jueves a sábado, a partir de las 21 horas, en las Naves Municipales de Avenida de las Camachas de Montilla (antiguas naves de Ciatesa), la Asociación Cultural El coloquio de los perros celebrará su 14 Cata de cerveza, una actividad de referencia ya en el verano montillano.
En la edición de 2015, la Cata de cerveza contará con casi 70 marcas de cervezas frescas rubias, tostadas, negras o rojas, con y sin alcohol, nacionales y de importación, artesanales o de abadía, lager y ale, de trigo o de cebada. Este año, El coloquio de los perros mantiene la apuesta por acercar algunas de las cervezas artesanales fabricadas en Montilla y en la provincia de Córdoba a los visitantes del evento, ampliando el número de tipos disponibles.
Los organizadores esperan volver a alcanzar las 6.000 visitas durante los tres días de duración de la actividad, repitiendo éxito de asistencia y animando a todos los montillanos y montillanas, habitantes de los pueblos vecinos y visitantes a pasar por las Naves Municipales de Avenida de las Camachas desde el 23 al 25 de julio para disfrutar de una cerveza fría junto a una buena conversación en buena compañía, eso sí, desde el consumo responsable.
La Cata de cerveza tuvo su primera edición en 2002 como respuesta a una inquietud de los socios de "El coloquio de los perros", aficionados a refrescar los calores estivales con cerveza fresca, que se plantearon organizar un evento en el que probar y conocer diferentes cervezas nacionales e internacionales, a la vez que fomentar la interacción y el diálogo intergeneracional, el consumo responsable y la aportación histórica de esta milenaria bebida a la cultura tradicional mediterránea y europea. Además de todo esto, los beneficios obtenidos en la Cata de cerveza permiten a la Asociación financiar el resto de actividades que realiza, como la revista "El ladrío", el Concurso de Relato Corto y Fotografía, las catas de vino dirigidas para jóvenes, las presentaciones de libros, los coloquios sobre temas de interés y de actualidad, el intercambio de libros en el Día del Vecino o las visitas guiadas a distintos lugares de interés en la provincia.

lunes, 13 de julio de 2015

Somos recuerdos, por Alba Delgado Núñez

Nuestra vida se compone de una sucesión de recuerdos. Desde que nacemos, vamos acumulando experiencias, olores, canciones, vivencias, voces… Y, conforme vamos creciendo, aunque adquiramos mayores responsabilidades, siempre están ahí. Podemos usarlos en cualquier momento. ¿Quién no ha viajado nunca al pasado para revivir el primer beso, el patio del colegio, los brazos de sus padres o los refranes que recitaban nuestros abuelos?
Los recuerdos son algo personal. Cada uno vive las experiencias de manera diferente y única. Lo que hace que, según qué cosas, nos produzcan una sensación de calma, miedo o incluso indiferencia.
Cuando somos unos niños, guardamos en nosotros juegos, canciones, palabras, imágenes… Mis primeros recuerdos son con la oreja apoyada en el pecho de algún familiar, formando una canción entre el eco de su voz, el deje cordobés y el compás de su sístole y su diástole.
Mi favorito se sitúa en un pueblo de la provincia de Córdoba, en agosto. Todos los veranos los pasábamos en el campo de mi abuelo Rafalito. En su Casilla. Después de la siesta y las tardes de remojo en la piscina, tocaba irse de paseo. Yo siempre era la primera en ducharme y, mientras los demás se terminaban de arreglar, me encantaba coger el walkman y bajarme a la viña. En mis loritos sonaba “El trapecio” de Manolo García, me embobaba viendo cómo el sol rajaba el cielo y desangraba el horizonte para perderse, después, entre las montañas. Cuando terminaba el espectáculo, volvía a la casa, subía a la planta de arriba y me zambullía dentro de la pompa de colonia que dejaba mi padre en el baño. La recuerdo perfectamente. Era una mezcla de romero con hierbabuena que mi madre compraba por litros en El Corte Inglés a quinientas pesetas. Otra de las cosas que adoraba hacer era quedarme mirando a mi madre mientras se pintaba las pestañas. Siempre me han llamado la atención las pestañas de la gente. Puedo pasarme horas enteras observando unas bonitas. Mi infancia está llena de pestañeos. Pestañeos como abanicos. Largas, tupidas y rizadas en ojos del color de la madera y forma de almendra. Siempre quise unos ojos cordobeses, eternamente para mí. Que pudiera mirar y remirar sin cansarme, que me mirasen de la forma en que nadie lo ha hecho jamás.
Hay recuerdos de todos los colores: alegres, tristes, grandes o pequeños. Hay recuerdos con olor a dulce, con sabor amargo. Algunos se antojan a mentira y otros se hacen tan verdad que el sabor de su presencia obliga a relamerse los labios, a hacerse agua, a que estalle el éxtasis… También existen los recuerdos marchitos, los que pasan a un plano secundario, los que se olvidan, los que nunca existieron… Y también, los que nos hacen temblar, nos erizan la piel, nos entorpecen la lengua. Los que quisiéramos agarrar otra vez, como si pudiésemos bañarnos en ellos, de la misma forma que se entra en el mar por primera vez en el verano. Los recuerdos son nuestra historia, pero nosotros somos la consecuencia de cómo hemos vivido todo eso. En ocasiones, hay alguno que quisiéramos borrar de nuestra mente. Y otros son caprichosos y aparecen en el momento menos oportuno.
Recuerdos, somos recuerdos. Al fin y al cabo, algún día nos vamos a morir y es lo único que va a quedar de nosotros. Por tanto, lo mejor que podemos hacer es compartir, siquiera, una sonrisa con aquel que se cruce en nuestro camino. Vayamos donde vayamos. Al más allá o al más aquí. Que recuerden con orgullo tu nombre y se les abra la boca de la sonrisa tan grande que produce el acordarse de ti. Que seas un ejemplo a seguir y no a lamentar. Que no te busquen en cada equivocación, y que piensen que tu vida valió la pena y que cada segundo que compartieron contigo fue un aprendizaje. E intentar, en la medida de lo posible, que eso que guarda la otra persona dentro de sí sea algo que quiera volver y volver a pensar una y otra vez. Que tenga recuerdos alegres y no tristes, que su viaje al pasado sea agradable, sea feliz hasta el último suspiro.

jueves, 9 de julio de 2015

Sayonara baby, por Andrés Núñez Ruz

En la Saga Terminator James Cameron nos presentaba un futuro, hoy más cercano, 2029 en el que las máquinas se revelaban contra el hombre, al que obligaban a luchar por su mera supervivencia. Las dos primeras entregas de la saga son geniales. En total más de cuatro horas de diversión y adrenalina, cine en estado puro y supremo.
He disfrutado mucho con esas os películas, aunque nunca me entrarán en la cabeza dos conceptos: el primero es que se pueda viajar en el tiempo y el segundo es que las máquinas quisieran controlar la Tierra. Por mucho que a un friki informático se le vaya de las manos un programa de inteligencia artificial, ¿qué placer podría sentir en sus circuitos un montón de cables y microchips al contemplar la Tierra desde el espacio y decir “me pertenece”?
Sin embargo, ya comenzamos a ver cómo el enfrentamiento entre acero y piel toma forma en los conflictos del siglo XXI y las máquinas comienzan a tomar el control, por supuesto que no decidiendo dominar el mundo por sí solas, pero sí al servicio de una élite privilegiada que las usa para mantener su orden mundial. Las máquinas y la investigación son la clave para los retos a los que se enfrenta la humanidad: básicamente, conseguir energía, agua y alimentos para un mundo cada vez más superpoblado y contaminado. Pero las máquinas  también pueden facilitar en una medida sin precedentes que unos pocos, cada vez menos, dominen al resto. Los ejércitos modernos no paran de reducirse, los soldados movilizados en cada guerra desde la Primera Guerra Mundial no ha hecho sino disminuir. Con la caída de la URSS ya no es necesario el mantenimiento de grandes ejércitos de reemplazo en el mundo Occidental para contener la “amenaza comunista”, y con el advenimiento del mundo global dominado por las leyes del mercado ya no hay más Dios que el beneficio, pasando los “recursos humanos” a un segundo y prescindible lugar. Atrás quedaron los tiempos en los que los políticos luchaban para contentar a una base social suficiente para contener a la URRS, procurándoles una vida lo suficientemente cómoda como para no sentirse atraídos por los cantos de sirena comunistas. Fruto de esta situación fue el New Deal de Roosevelt durante la Gran Depresión y el Plan Marshall, junto con la condonación de la deuda a la derrotada Alemania de la Segunda Guerra Mundial. Todas estas medidas tendentes a dar trabajo y mejorar la vida de la población más necesitada se tomaron con un ojo puesto en los “paraísos comunistas”.
En este mundo donde la tecnología avanza mucho más rápido que nuestra capacidad de raciocinio, la frustración ante la injusticia se canaliza de muy diversas formas: grandes masas de población con apenas acceso a la educación y olvidadas por el sistema quedan en manos de extremistas o simplemente mafiosos que se nutren de ellas para conseguir sus fines, del tipo que sean, empleándolas como carne de cañón.
Pongámonos por un momento en la piel de un joven palestino en un campo de refugiados, un marsellés de un barrio musulmán deprimido o un joven negro de una esquina de Baltimore. ¿Cuántas posibilidades tienen de no convertirse en terroristas, camellos, drogadictos o simples parados? ¿Cuántas de no empatizar con los traficantes y asesinos? ¿Cuántas de conseguir un trabajo y ser un ciudadano honrado? ¿Qué hace el sistema para ayudar a estos jóvenes? Empleamos ingentes cantidades de dinero en reprimirlos, matarlos o encarcelarlos cuando haría falta mucho menos para educarlos y curarlos.
Cada vez más gente nace fuera de nuestro privilegiado mundo, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, y nuestro miedo nos lleva a adoptar una postura defensiva usando las máquinas para controlarlos. Esta es la Tercera Guerra Mundial, que tiene múltiples frentes: desde el dron pilotado vía satélite por un soldado en Washington que dispara un misil en Afganistán, pasando por el refugiado que huye de la guerra y acaba entre la espada y la pared de sofisticados muros fronterizos, hasta el niño detenido en un ruinoso barrio de Detroit por vender una papelina.
El mundo bipolar de la Guerra Fría condenó a una existencia gris a cientos de millones de personas detrás del telón de acero, pero en reacción el mundo occidental creó un sistema de seguridad social sin precedentes que nos ha dado lo más parecido a la justicia social conocido hasta ahora. La globalización actual con el abuso de las nuevas tecnologías por parte de una élite oligarca nos puede devolver a la época de las pirámides, aunque esta tecnología es un arma de doble filo e incluso para los mejores jugadores es difícil controlar todas las cartas del juego.

martes, 7 de julio de 2015

14 países en 20 días, por Javier Ruz Cerezo

Esto no es un pasaje de la obra de Julio Verne “La vuelta al mundo en 80 días” ni la última canción de Joaquín Sabina. Me han dado la oportunidad de escribir unas líneas sobre mi experiencia viajera más reciente, la cual paso a relataros a continuación.
El pasado 11 marzo me embarqué en un viaje que comenzó en el Reino Unido y terminó en España 20 días más tarde; eso sí, con la particularidad de que decidí hacer un pequeño rodeo y pasar durante ese ínterin por Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania, Republica Checa, Polonia, Hungría, Eslovaquia, Austria, Italia, Suiza y Francia.
Exceptuando el recorrido Londres – Oslo, el cual hice en avión, el medio de transporte utilizado para el resto de mi viaje fue el tren, concretamente su modalidad de Interrrail. La finalidad del presente artículo no es contar mi viaje sino aportar algo de información a los lectores sobre una modalidad de transporte creo que poco utilizada a la par que muy ventajosa y rentable (si se quiere): el Interrail.
“Desmitificando”. Quizás la primera barrera es la psicológica, ya que yo era el primero que pensaba que un interrail es un traje a medida para estudiantes jóvenes que durante sus vacaciones estivales deciden plantarse su mochila a la espalda y tirar millas a lo barato. Siendo cierta esta afirmación, la modalidad de interrail es bastante flexible y amplia en su oferta. Así, en el plano de los destinatarios, hay amplios descuentos tales como el hecho de que los niños de hasta 11 años viajen gratis, rebaja del 35% si tienes entre 12 y 25 años o un 10% de descuento si ya cuentas con 60 o más primaveras. Para los que no estamos entre ninguno de esos “husos horarios”, el único descuento al que tendríamos derecho es al de un 15% si se viaja en temporada baja (octubre a marzo). 
En cuanto al objeto, si tienes apetito por conocer un gran número de países ubicados en suelo europeo, el billete a elegir es el “Global Pass” el cual es válido en 30 países por el tiempo que tú elijas hasta un máximo de un mes. Si por el contrario, tienes curiosidad por recorrerte todos los recovecos de un único país, el interrail también te da la opción de elegir el “One Country Pass” el cual, como su nombre indica, únicamente sería válido en el país que te has propuesto recorrerte de cabo a rabo. No obstante, hay mayor limitación temporal.
“No es oro todo lo que reluce”. Hay alguna letra pequeña que debes tener en cuenta. Por ejemplo, en algunos trenes (nacionales e internacionales) se requiere reservar plaza antes de embarcar. Esta reserva conlleva un coste no cubierto por el interrail que, dependiendo del país, puede ser desde un par de euros en los países escandinavos hasta los 10 euros que te cobran en España por el AVE. Otra particularidad es que no puedes usar el billete en el país donde seas residente (ej.: si resides en España no podrías adquirir un “One Country Pass” para recorrerte sus rincones).
Mención especial merecen las nuevas tecnologías, la cuales posibilitan que, o bien puedas planearte todo tu viaje con antelación, o bien que decidas “ir a la aventura” e ir planificando tu próximo destino inmediatamente antes de embarcar. Para ello, la aplicación gratuita y sin conexión que para el móvil ofrece “Rail Planner” se erige como un compañero imprescindible de viaje. Webs comparativas de alojamientos también permiten planificar sopesando el tipo de presupuesto al que hayas ajustado tu viaje.
En la siguiente página web http://es.interrail.eu/ hay mucha información útil y más ventajas que no he mencionado para que le eches un vistazo confiando en que sea el comienzo de tu próximo viaje.

viernes, 26 de junio de 2015

Trece lunas

El pasado 30 de mayo en la Casa de las Aguas de Montilla, Paco Vílchez Rodríguez se convirtió en el primer socio de la Asociación Cultural "El coloquio de los perros" en presentar una novela: "Trece lunas", la historia de Dorian, una veinteañera cordobesa estudiante de Traducción e Interpretación que, en la primavera de 2004, conoce a Bashir. La aparición del joven en su vida la altera de forma determinante, sucediéndose una serie de saltos temporales entre Córdoba, Amsterdamm, Barcelona, Tánger o Évora en los que las relaciones de Dorian, las calles de estas encantadoras ciudades o la presencia siempre latente de Bashir se convierten en los protagonistas de la historia, siempre bajo la mirada intensa de unas lunas que los contempla desde los cielos.
"Trece lunas", publicada por la Editorial Círculo Rojo, se encuentra a la venta en varias papelerías de Montilla, así como en Amazon o la propia página de la editorial.
Os dejamos, a continuación, algunas fotografías del acto de presentación.