lunes, 22 de junio de 2015

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El Gran Capitán en la pantalla

Este libro recoge el reportaje periodístico que, con motivo del V Centenario de la muerte de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, ha realizado Manuel Bellido Mora, periodista, cinéfilo, melómano y montillano del Barrio del Gran Capitán, sobre el paso de su ilustre paisano por la pantalla.
En sus páginas nos hace un detallado recorrido por las apariciones televisivas y cinematográficas del insigne militar y estadista montillano, tanto de las que fueron como de las que no llegaron a cuajar.
Puedes encontrarlo en formatos digitales pdf, mobi y epub pinchando sobre los enlaces. Si lo prefieres en papel, y hasta agotar las existencias, ponte en contacto con nosotros.


Hay personalidades a lo largo de la historia que, por sus hechos o por su pensamiento, se situaron en la órbita de la excepcionalidad y en la actualidad se les recuerda con admiración, con afecto, con fascinación, con aborrecimiento o con horror. Otros han ascendido a una órbita superior, la de la inmortalidad. La eterna existencia en la memoria colectiva donde el tiempo ya no alimenta el olvido sino que, muy al contrario, les otorga un poso de certeza, de solemnidad o de misterio. Finalmente, solo los más privilegiados seres excepcionales que lograron la inmortalidad consiguen ascender a una tercera órbita, aquella que gira alrededor del mito y la leyenda, de lo heroico, donde lo real y lo imaginario se confunden. Esa dimensión donde se moldean las vidas que alimentan el genio de los artistas y enervan el afán de los investigadores tanto como nutrieron el corazón de los antiguos poetas. Sin duda que en este último círculo encontraríamos la inefable y poliédrica figura del Gran Capitán.
Gonzalo Fernández de Córdoba fue la piedra angular del poder militar español, en el momento en que sobre los campos de batalla italianos las tropas españolas ventilaban con el poderoso ejército francés la secular rivalidad entre las dos naciones, imponiendo finalmente la supremacía de las armas españolas. Pero también fue el hábil político negociador en favor de sus reyes y de su patria. Fue el guerrero en los campos de batalla, el político en los tratados de paz y el cortesano capaz de encarnar las esencias del príncipe renacentista. Un personaje del que no tardaron en ocuparse los escribidores de historias, los cronistas y los poetas que acudían para glosar (más o menos interesadamente) las virtudes de tan excelso caballero mientras eran agasajados por este en los jardines de Castel Capuano. Desde entonces hasta hoy una extensísima bibliografía se ha acercado al personaje desde todos los géneros literarios. Sin embargo, ¿qué ha pasado con el cine? ¿Cómo un personaje tan formidable ha pasado tan desapercibido para la gran pantalla?
Manuel Bellido Mora ha rebuscado en el viejo celuloide y en los modernos registros digitales la presencia del ilustre montillano. Se ha preguntado sobre tan escasa presencia de quien en cualquier otro país (coincido con Calvo Poyato y con el propio Manuel Bellido), hubiera sido un inagotable y extraordinario filón cinematográfico. Ha indagado, con esa forma tan suya de hacer periodismo, tan rigurosa como cercana, sobre la relevancia y la intención de las contadas apariciones. Ha mostrado su extrañeza por el olvido del cine heroico franquista, tan dado a la exaltación patriótica nacional. Ha escudriñado, con su entrenada y experta mirada de ver cine, en los matices que construyen el personaje y en las aportaciones de los autores, actores y directores. Y, finalmente, nos ha regalado un texto con el que sin duda vamos a disfrutar, como ustedes podrán comprobar enseguida.
Manolo Bellido (permítanme la licencia que otorga la amistad), con esa manera ágil y dinámica de narrar las cosas que tienen los buenos periodistas nos lo cuenta todo en pocas páginas, sin olvidar aquellos magnos proyectos cinematográficos que situaban al Gran Capitán como protagonista y que nunca vieron la luz. ¡Cómo hubiéramos disfrutado escuchando sus crónicas sobre esa película genial que mostrara con fuerza sus credenciales en Málaga o San Sebastián sobre un monumental fondo exhibiendo la imagen de su paisano!
Manolo, también comparto contigo el profundo deseo de que Gonzalo Fernández de Córdoba, este montillano que habita el intangible mundo donde se cruzan los caminos de la historia y la leyenda, llegue a ser mejor conocido, más próximo a su justa dimensión, tan lejos de cualquier instrumentalización como de lo insustancial. Por eso, en este año en que se conmemora el V Centenario de su fallecimiento, damos la más cálida acogida a un texto novedoso sobre alguien de quien tanto se ha escrito y que ve la luz gracias al admirable empeño de la Asociación Cultural El coloquio de los Perros, incansable en su labor en pro de la literatura y de la cultura en general.

José Rey García