Las Humanidades también hacen ciencia, por Juan Antonio Prieto Velasco


La actual sociedad del conocimiento concibe la ciencia desde una óptica muy restringida y elitista en la que solo parecen tener cabida las ciencias exactas y las ciencias experimentales, por atribuírseles en exclusiva la utilización del método científico para ofrecer respuesta a los interrogantes que surgen en la búsqueda del conocimiento. Ejemplos de ello son la multitud de eventos de divulgación científica que vienen organizando desde hace algún tiempo instituciones universitarias y administraciones públicas de ámbito nacional, autonómico y, también local, que, cortas de miras, parecen únicamente estar interesadas en difundir los avances científicos con mayor calado o trascendencia inmediata a la sociedad en campos con tanta relevancia como la medicina, la nanotecnología, la química o las telecomunicaciones.

El menosprecio a las Humanidades, en cambio, viene ya de largo, pese a que en los studia generalia de los que surgieron las primeras universidades, como la de Salamanca, la Complutense o la de Granada, las materias principales, a excepción de la medicina, eran eminentemente humanísticas: Derecho, Teología y Artes. Incluso se impartían Aritmética, Geometría y Astronomía como conocimientos necesarios para el estudio de la Filosofía; la epistemología demuestra así que las ciencias y las letras no son compartimentos estancos, con fronteras claramente delimitadas.

Argumentos como que las letras abocan a una empleabilidad precaria, que los alumnos más aventajados deben cursar itinerarios del ámbito científico-tecnológico, que el prestigio social solamente se alcanza a través de las ciencias puras, la inutilidad de estudiar lenguas muertas, Filosofía, Historia o Geografía, siguen hoy vigentes en el imaginario colectivo de estudiantes, familias y, lo que es más preocupante, de parte del profesorado.

Por eso da rabia que ni siquiera las instituciones públicas reivindiquen el papel de las Artes y las Letras en la formación integral de las personas, ni se esfuercen por sacar a las Humanidades de esa decadencia a la que todos hemos contribuido. La denostación de los estudios humanísticos se materializa de forma recurrente en las convocatorias del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de los planes autonómicos equivalentes, a las que los investigadores concurren periódicamente en busca de financiación, a pesar de que la mayor parte del dinero acaba siendo destinada a ámbitos como el farmacéutico, el biosanitario, el biotecnológico, el medioambiental, el energético, etc.

Sin embargo, en la Universidad, las Humanidades también hacen ciencia, también se investiga aplicando escrupulosamente el método científico, también se plantean hipótesis para tratar de resolver problemas, quizás no tan perentorios como hallar la vacuna contra la covid-19, pero que, en su medida, hacen avanzar el conocimiento en campos como la Lingüística, la Historia o las Bellas Artes. No todos los investigadores trabajan en un laboratorio ni llevan bata; muchos trabajan con otras herramientas pero con el mismo rigor y con el objetivo de comprender fenómenos humanos y contribuir al progreso social.

En lugar de establecer estas rancias dicotomías que muchos aún hoy contribuyen a perpetuar, más valdría tender puentes que conduzcan a la interdisciplinariedad, a la colaboración entre disciplinas en apariencia dispares, pero entre las que, seguro, existen lazos, zonas de interés común, que doten a la Ciencia del fin humanístico que, en última instancia, debe perseguir y a las Humanidades del empirismo necesario para hallar respuestas a los nuevos y viejos problemas que como sociedad debemos solventar.

Comentarios

Auxi Sánchez ha dicho que…
Hay q joderse con el cientifismo, hay q proponer un repaso a filósofos como Hume, y una apertura al lingüista y psicoanalista Lacan, q en su obra " La ciencia y la verdad" piensa q la ciencia, la verdadera ciencia es la Física, todas las las demás se basan en conjeturas. Conjeturas sí, incluso artīculos pretenciosamente absolutamente científicos.