lunes, 23 de febrero de 2015

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¿Qué nombre le pondremos?, por Virginia Polonio

Desde que ve la luz, desde que emite sus primeros acordes, sus primeras letras, los padres deben alimentarlo quizá con arreglos orquestales, vestirlo de sintonía folk o educarle en el trash metal más incendiario. Hay mil maneras de verle crecer. Sin embargo en el nacimiento de cualquier proyecto musical debe estar presente el momento en el que los componentes deciden su nombre, esa palabra o conjunto de palabras sobre las que construir toda la esencia del grupo.
A lo largo de la historia de la música esta decisión no ha sido nada fácil ni para las bandas más relevantes como es el caso de Nirvana. Según explica Xavier Valiño en “El Gran Circo del Rock”, Nirvana es un grupo único y pionero al contrario que su nombre, que es compartido “con un grupo de folk psicodélico británico de los sesenta y con un grupo de rock cristiano de los ochenta”. Ambos quisieron demandar a esta banda cuyo místico nombre es fruto de una segunda decisión de Kurt Cobain y el bajista Novoselic. Sin duda, mucho mejor que el nombre que dejaron atrás: Ed Ted And Fred And Fecal Mater (Ed Ted y Fred y la Materia Fecal). 
Led Zeppelin fue otro de los grandes grupos que comenzó bajo otro nombre. Su origen reside en 1968 con la disolución de The Yardbirds, banda de la que formaba parte el guitarrista Jimmy Page y que se separó justo antes de uno de sus conciertos en Escandinavia. “Con la intención de cumplir contratos –relata David Roberts en “Crónicas del Rock”– Page reclutó al cantante Robert Plant, al batería John Bonham y al bajista de estudio John Paul Jones y los llamó The New Yardbirds. El cuarteto debutó en Gladsaxe (Dinamarca) el 7 de septiembre de 1968. Un mes después cambiaron de nombre bajo la amenaza de acciones legales por parte de Chris Dreja, bajista de los Yardbirds”.
Smile, On a Friday y Earth conforman otros tres nombres desconocidos para la historia del rock pero que son el preludio de propuestas musicales de gran importancia. El primero de ellos corresponde a las raíces de Queen, un grupo en el que figuraban  Brian May y Roger Taylor. El cambio de nombre se debió a la sustitución de su cantante Tim Staffel por Farrokh Bulsara, quien más adelante adoptaría la identidad de Freddie Mercury.
Por otra parte, On a Friday fue un quinteto de Oxfordshire compuesto por los mismos músicos que Radiohead, quienes decidieron realizar un cambio de nombre en homenaje a esta canción de los Talking Heads. Esta decisión también fue tomada por una de las bandas que escribió las reglas del heavy metal. Y es que, según indica Jordi Bianciotto en la “Guía universal del rock”, Black Sabbath mostró por primera vez su rock duro y cavernoso bajo el nombre de Earth.
Un anuncio en el tablón de una escuela de Dublín y una frase: “se buscan músicos para formar grupo” fue lo que le bastó a Larry Mullen Junior para iniciar la aventura musical de Feedback y The Hype. Estos dos nombres corresponden a una formación de cuatro músicos que  en marzo de  1977 se rebautizaron como U2. Los estudios académicos también estuvieron presentes en los inicios de The Beatles, quienes comenzaron a tocar de adolescentes como The Quarrymen Skiffle Group, dirigidos por John Lennon y usando el nombre de su instituto de Quarry Bank. Más tarde se convirtieron en un quinteto de rock and roll llamado The Silver Beetles, con Pete Best a la batería y Stuart Sutcliffe al bajo.
Del instituto a la universidad, centro de estudios en el que a mediados de los 90 el cantante Chris Martin y el guitarrista Johnny Buckland entablaron una amistad que daría lugar a un dúo musical que tomó nombres como Pectoralz y Starfish, nombres que caerían en el agujero del olvido cuando en el 98 se les unieron el bajista Guy Berryman y el batería Will Champion para formar Coldplay, un grupo que se ha hecho grande con pocas publicaciones y que permanece unido y duro como una roca.