miércoles, 4 de diciembre de 2019

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Mientras dure la guerra, por Manuel Bellido Mora


MANUEL BELLIDO MORA NOS DEJA ESTA CONVERSACIÓN CON KARRA ELEJALDE, EDUARD FERNÁNDEZ Y SANTI PREGO, LOS TRES NOMINADOS A UN GOYA POR SU TRABAJO EN "MIENTRAS DURE LA GUERRA", DE ALEJANDRO AMENÁBAR

“Mientras dure la guerra” es uno de los grandes éxitos del cine español en 2019. Acumula cerca de 10 millones de euros de recaudación y cerca de un millón y medio de personas ya han pasado por los cines para verla.
En esta charla con sus tres protagonistas principales se desvelan claves importantes de este largometraje centrado en la relación entre Miguel de Unamuno, Millán Astray y Franco en los días posteriores al golpe de estado del 18 de julio de 1936.

• Eduard Fernández
Al público la película le llega de golpe. Va al cine, compra una entrada y ahí la tiene. En cambio, nosotros tenemos una relación diferente con ella. Primero te dicen que quieren hacerte una prueba. Hay un tal Alejandro Amenábar, que ya impresiona el nombre. Luego te hablan de Millán Astray, que también impresiona, de Unamuno, con Karra Elejalde; todo muy impactante.
Después, enfrentarte a todos estos personajes no resulta fácil. Y como hicimos pruebas, se fueron haciendo ensayos con tres o cuatro escenas con Alejandro y, poco a poco, fuimos entrando. Fue duro hasta que te dijo que sí, pero cuando eso ocurrió ya tenía bastante ensayado el personaje. Y cuando llegamos al momento de la lectura en grupo, ya sabíamos de qué iba cada cual.

• Karra Elejalde
El personaje de Millán Astray es inquietante. Es verdad que tenía su parte de dandi, su parte seductora, pero yo no quisiera encontrármelo enfadado frente a frente.

• Eduard Fernández
Sí, tiene muchas aristas. Y la intención en esta película es darlas todas ellas. Era un tío cachondo, con sentido del humor, ofrece muchos colores, pero también tiene la cosa de que mete mucho miedo. Y de hecho, hay mucha gente que después de ver la película me ha dicho, “hostía, mete respeto el tío”. En ese sentido, se han tocado muy bien los palos de cada personaje y les hemos dado humanidad y color.

De Unamuno se sabe que era muy complejo y contradictorio pero, ¿cómo una persona tan intelectual e informada como él se siente víctima de un engaño y le presta apoyo inicialmente a los golpistas cuando siempre se había opuesto a las dictaduras, empezando por la de Primo de Rivera?

• Karra Elejalde
La película lo explica muy bien. Pues porque, hasta bien entrada la contienda, Franco no cambió la bandera republicana por la rojigualda, la bandera borbónica. Y Unamuno lo dice: “mirad chicos (señalando a la bandera), que aquí lo único que importa es que esté la República. A Unamuno, católico, no le gustaba nada esa cosa un poco anárquica, un poco libertaria en la que se había convertido la Segunda República; la Primera tampoco había funcionado.
Entonces él pensaba que era una Junta Militar de la República que estaba regenerando el gobierno y que iba a funcionar. Pero, claro, a él se le cae todo al suelo y se le abren los ojos cuando ve que han quitado la bandera republicana y que en su lugar han puesto la monárquica.
Y entonces piensa, “hombre, yo no estoy defendiendo un alzamiento militar de republicanos para defender la República. Aquí está pasando otra cosa.” Y se desengaña mucho más cuando ve que sus propios amigos, sus compañeros, son detenidos por no ir a misa o no apuntarse al sindicato.
Era un hombre que no daba fácilmente su brazo a torcer, pero al final yo creo que se inmoló diciendo puede pasarme de todo, y creo que hubo un momento en que dijo “todos los intelectuales de España me están poniendo en cuestión, a ver si me estoy volviendo loco. Chico, me he confundido”. Por eso creo que tuvo un arrebato de valor y también un poquito de soberbia cuando pensó “bueno, a los otros los han detenido, a ver si tienen el valor de hacer lo mismo conmigo”.
No sé, igual es muy osado hablar así, pero está claro que él era un tipo muy echado para adelante. Pero no creáis que eran tan incoherente. Había mucha coherencia en lo que hacía, en su modo de sentir, en la religiosidad y la intelectualidad y mística de Miguel de Unamuno. Yo, cuando digo esto, que es símbolo de coherencia, la gente se sorprende; pero él en su confusión era coherente y era honesto. Mira, a veces la gente piensa verde, dice amarillo y hace rojo. Unamuno si pensaba marrón decía marrón. Era un hombre cabal, se vestía por los pies. Erraba, claro, se equivocaba, pero enseñaba los dientes y se levantaba.

Unamuno era vehemente y un poco atrabiliario. Tenía salidas de tono y llamaba a casa de sus amigos aporreando la puerta con su bastón. En cambio, Franco parecía un tipo reservado que, sin embargo, a la chita callando se fue haciendo con todo el poder.

• Santi Prego
Sí. Él y Millán Astray formaban una pareja; entre los dos crearon la Legión. La segunda vez que Franco se va a África es cuando coincide con Millán Astray y lo conoce. Y rápidamente surge una gran confianza entre ellos porque se ven complementarios. Y se aceptan los dos tal y como son, cada uno en su rol, aunque eran diametralmente opuestos, porque Millán Astray, entre otras cosas, era una persona muy empática realmente.
Yo he conocido a gente que era fascista de verdad y que resultaba muy simpática y tratable. Y eso mismo ocurre con Millan Astray. Pero, sin embargo, Franco no tenía ese tipo de habilidades sociales. Era muy educado y respetuoso en su mundo pero eso, justamente eso, la simpatía no era algo que tuviese.

A veces se piensa que su característica voz, tan aflautada, ha llevado a hacer una caricatura de Franco, cosa que no ocurre en esta película. Has tenido cuidado de no caer en el chiste fácil.

• Santi Prego
Bueno, han sido seis meses de pequeño trabajo de hormiguita todos los días con Alejandro para abordar este aspecto del personaje. Efectivamente, yo hablo de la voz como un elemento muy significativo y como el primer paso que empezamos a dar. Pero si la pregunta es cómo creamos el personaje, te digo que con muchísima documentación gráfica, escrita, etcétera.

• Eduard Fernández
Es verdad que como actor siempre encuentras una cosa determinada que abre la espoleta y das con el tono adecuado. Y en este caso era la voz, y eso le llevó al tempo, a todo, a la colocación del cuerpo. Es que se ha hecho un trabajo muy minucioso, está todo muy minucioso y lo que está en la película es real que fue así. Si algo no se ajustaba a la realidad se suprimía de inmediato. Ha sido un trabajo muy preciso.

• Karra Elejalde
Yo, por ejemplo, desconocía los entresijos del general Cabanellas, cómo Franco, pudiendo acabar la guerra antes, decide armarse de heroísmo patrio e ir al Alcázar de Toledo. Todas esas cosas tienen un gran calado en la película, y están contadas con mucha sutileza, pero yo de esas cosas ignoraba mucho.

• Santi Prego
Hay algo de esto, de que realmente ignoramos muchas cosas de las interioridades y de la microhistoria de lo que realmente sucedió. En la misma relación entre Unamuno y Millán Astray siempre se ha utilizado el trazo gordo.

• Karra Elejalde
Y como si hubiera habido una ruptura entre ellos y, sin embargo, está históricamente probado que ambos estaban hablando y no se estaban agrediendo a la salida del famoso acto del Paraninfo de Salamanca. Estaban hablando amigablemente y le llega a decir “dele usted la mano a la señora” (Carmen, la esposa de Franco), y, sin embargo, ese detalle yo no lo sabía. Es decir que unos y otros han arrimado el ascua a su sardina. Pero Alejandro Amenábar ante la duda de si esto fue o no fue, no se ha arriesgado a ponerlo. Lo que sale en la película todo el mundo concuerda en que fue así.