viernes, 28 de septiembre de 2018

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GTA V PC, por David Luna

Si las bicicletas son para el verano, los videojuegos también. No hay nada mejor para la época estival que ponerte a jugar en esas horas que no se puede estar en la calle sin las prisas y el estrés del curro. Lo mejor es viciarse con un juego largo, de echarle horas, como GTA V (2013 para consolas y PC dos años después). Como siempre, me voy a centrar en la versión para el ordenador puesto que las consolas no me interesan (si puedes conducir un BMW qué necesidad tienes de manejar un FIAT Punto, pero para gustos los colores).
Explicar qué es un GTA (Grand Theft Auto) es como explicar a alguien de qué va una película de Alien. Todo el mundo sabe que es un videojuego en el que hay coches, explosiones, mujeres de vida disoluta y tiros, muchos tiros. Por eso no tiene sentido dedicar tiempo a lo obvio. Si nunca jugaste a ninguno de la saga, al menos habrás escuchado hablar de él cuando demonizan los videojuegos en la presa, radio o en la TV. Porque GTA suele estar en todas las listas de juegos violentos por antonomasia, más por su temática, diría yo, que por su violencia intrínseca (que, por supuesto, la tiene, pero no más que cualquier película o serie que te puedas encontrar a cualquier hora en la tele).
Parece que ahora las nuevas generaciones tienen a su alcance la “ultra violencia” a un click de ratón y no le voy a restar un ápice de veracidad a esta frase. Lo único que añadiría. que cada juego lleva una clasificación por edades y está ahí por algo. Que una película sea de dibujos no es sinónimo de “para todos los públicos”; por ejemplo: La fiesta de las salchichas (2016) es absoluta y rotundamente para adultos y hay que estar muy “grillao” para dejársela ver a tus hijos.
Lo mismo pasa con los videojuegos, no todos son aptos para niños y GTA evidentemente no lo es. En este juego se roba, se hacen carreras ilegales, se habla tranquilamente de droga (se compra, se vende y se hace apología de su legalización), se frecuenta la compañía de prostitutas, se tortura, hay peleas callejeras y, por supuesto, si hay que asesinar se asesina sin miramiento alguno. Como se ve, una temática muy pueril no es. Qué pasa si juegas a títulos como éste durante tu infancia; pues supongo que como en la mía, que veíamos las películas de Rambo y no por eso me ha dado por coger una escopeta e ir matando gente por la calle. La maldad o la enfermedad mental está en uno mismo, no en el videojuego.
La historia de GTA V es, sobre todo las primeras horas, muy interesante y divertida, aunque luego según avanza se va volviendo un sindiós sin pies ni cabeza, pero es mera buena excusa para pegar tiros a cascoporro. En esta entrega tienes tres personajes, cada cual más carismático, para elegir, todos con un perfil muy estereotipado y visto cientos de veces en películas de Hollywood. Tenemos al chico negro de barrio pobre metido a delincuente de poca monta que quiere prosperar (Franklin); al mafioso italiano retirado que está forrado de pasta, pero necesita revivir las emociones de antaño porque se siente ya viejo e inútil (Michael); y al psicópata (Trevor) que vive en el hedonismo más absoluto y que sólo le interesa el caos, capaz de convertir un McDonald’s en la boda roja por una mísera hamburguesa con queso.
Los tres pueden vivir sus aventuras por separados y realizarán algunas conjuntas (las principales) en las que podrás ir cambiando de uno a con otro según te convenga (o convenga a la misión). Cada cual tiene una habilidad especial que va desde la conducción, el tiro y la amplificación del daño, que se podrán ir mejorando a lo largo del juego.
De todos los GTAs es el único que he terminado (dos veces), el resto los dejé por puro aburrimiento. GTA V es mucho más divertido que sus predecesores, o al menos eso me ha parecido a mí. La duración va entorno a las 40 horas, pero debido a todo lo que se puede hacer (atracos, misiones secundarias, jugar al tenis, al golf, a los dardos, arriesgar tu dinero en la bolsa, carreras de coches, saltos acrobáticos, etc.), puede llevarte decenas de horas más completar el juego al 100%. Aunque puede tener varios finales, casi todos son prácticamente el mismo: puedes elegir quién quieres que viva o muera, pero no esperes grandes cambios, como mucho, diferentes conversaciones entre los personajes.
Donde luce espectacular es en el apartado técnico. La ciudad se ve viva, llena de gente, de coches, motos, gatos, perros… Existe transición entre el día y la noche, al igual que la climatología irá cambiando para hacer el entorno más realista. El sonido también es su punto fuerte, las armas parecen de verdad, así como los motores de los coches con sus derrapes y colisiones. Las físicas de los vehículos están muy bien implementadas, los coches chocan y se abollan, pierden piezas y eso irá afectando a la conducción, con lo que realmente sientes que debes conducir con un mínimo de cuidado si no quieres convertir un buen “buga” en una chatarra infecta.
La jugabilidad es la clásica de la saga, GTA V es un sandbox sobre raíles en el que tienes que ir del punto A al punto B para completar las misiones sin mucho margen a la improvisación.
Como aspectos negativos resaltaré dos que afectan gravemente al juego. El primero, si bien no es directamente fallo de GTA, sino una mezcla de mi torpeza con los idiomas y el sistema educativo que no me ha enseñado suficiente inglés para pasar de los subtítulos. Y es que no está doblado, sólo tiene los textos en castellano. Eso, una auténtica pena, el 90% de las conversaciones interesantes ocurren mientras conduces (cosa que también se hace el 90% del tiempo), con lo cual, como ocurre en el mundo real, o conduzco o leo, las dos cosas al mismo tiempo no son una buena idea, así que raro es que llegue con el coche en condiciones al final de la cada misión. La otra, y sí que esta vez es culpa de Rockstars, es que cuando conduces algo que no sea un auto la sensación con el teclado y ratón es que estás pilotando un ladrillo. Así que en lugar de disfrutar de un paseo en avión o en helicóptero más bien lo sufres. Solución: cuando cojo un vehículo aéreo utilizo un mando, eso sí, cuando hay que pegar tiros vuelo al vetusto combo pero infalible keyboard and mouse.
Todo lo anterior dicho es para el singleplayer, para el online decir que me ha encantado; es un juego para echar miles de horas, aunque considero que no es un producto hecho para mí. No tengo tiempo de hacer todo lo que se necesita para subir de nivel y, por supuesto, no voy a tomar el camino rápido del micropago comprando con dinero real monedas del juego ni ventajas para mi personaje, es un Pay to Win descarado de Rockstars, y lo sabes… Es un juego que en cuanto entras te das cuenta que todo el mundo tiene mejores armas que tú, mejores coches, más experiencia y más dinero. No quieres contacto con nadie puesto que cualquiera te puede matar y robar y si eres tú el que matas tienes que aguantar al “niño rata” de turno llamarte de todo menos bonito. Y para sentirme un tieso, un mierdecilla, o para ser insultado ya está el mundo real, no necesito un simulador de eso.
Huelga decir que el juego está más que recomendado por su calidad, jugabilidad y diversión. Si te da pereza hacer las decenas de misiones que tiene, juégalo, aunque sea sólo para hacer el cabra por la ciudad conduciendo y pegando tiros en su “modo director”. Eso sí, no te gastes los 60 pavos, cada dos por tres sale alguna oferta puesto que ya es un juego que tiene unos añitos y entonces sí que merece la pena.  ¡Buen juego y mejor verano!